La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / duendi8320 / Vuelos de luciérnagas

 Imprimir  Recomendar
  [C:219704]

Vuelos de luciérnaga.

Un absurdo intento de hacer ver cómo soy, y tus ojos, que no me ven. Unos tras otros los días van pasando. Tus ojos, igual. Los intentos se suceden, diferentes, nuevos, intensos, pálidos... Con cada día nacen más, y más fuertes. Toman formas diferentes, se camuflan de pequeñas cruces, de palabras, de miradas... ningún disfraz sirve. Te los entrego todos, uno a uno o todos juntos, como tú los prefieras. Manchados de la luz de mis ojos, de la soledad de mi alma, del dolor de mi voz o del amor de mi mente, como tú me digas. En mi casa te esperan todos, se han ido volando allá donde tú estás, nunca han nacido... como tú quieras.
Ayer, como siempre, algo movía tus ojos. Miraban ellos los rostros, las palabras, los gestos, los corazones... todo, lo miraban todo. Algo en ellos miraba sin ver. Sin ver mi mano en la tuya, sin ver tus lágrimas en mis ojos, sin ver tu preocupación en mi mente, sin ver tu oración en mis labios, sin ver tu dolor en mi pecho. Algo en ellos anoche se apagó. Se apagó, se fue, ya no hay más. No hay más de esos ojos grandes, de esa luz que emitían, de esa fuerza que daban, del silencio que llenaban sólo con una tenue mirada.
Hoy están vacíos, sí, tus ojos. Se ha muerto algo en su interior, ha dejado de brillar la pequeña luciérnaga que vivía en ellos. Voló hacia tiempos pasados, hacia experiencias futuras o hacia emociones presentes, no sé, quizás... se perdió su fuerza en una de las esquinas de tu mente, en una de esas calles oscuras y sombrías por donde me da miedo caminar, en uno de esos barrios de tu imaginación que nunca me has querido mostrar, en una de esas ciudades que emergen del dolor que nunca mostraste y no quieres que vea.
Ante esos ojos apagados mis absurdos intentos se suceden, danzan, gritan, corren, pelean. No saben qué más hacer, y yo no sé qué más decirles. Hace tiempo que la fuerza no me acompaña, se me fue. Se me fue el día que ante una amiga lloré lágrimas en silencio, el día que intenté encontrar unos ojos grandes, una mirada profunda. El día que lloré en silencio y mis lágrimas eran intentos absurdos de hacer ver cómo soy, y sus ojos... tus ojos, que no me ven.

Texto agregado el 07-07-2006, y leído por 242 visitantes. (0 votos)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]