Entre pinos y eucaliptos
entre peaje y peaje,
cual noctámbulo en
pleno día
inusualmente soleado
aun siendo mayo,
mi país espera
mi tierra aguarda,
prodigándose
en aromas de pino
y arena
ensanchándose quedamente
en este transcurrir cotidiano
que no tiene prisa
en ese sempiterno
transitar
que invita al más ansioso
a desabrochar la agenda
a respirar y aspirar
el eterno tendal
de sol del otoño,
en la promesa de mejores tiempos,
que para algunos ya son.
© Eytán Lasca, 2006
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