La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - drooty - 'cuore corazón'
cuore corazón
Tropecé en el pozo, mi pie derecho quedo enganchado conjunto a un dolor tan fuerte que impedía lo que pensaba, la gente me miraba, sentía los ojos alrededor mío pero no me animaba a confirmarlo.
Nadie me ayudaba
En mi boca se dibujaba una mueca de horror.
Mi pierna izquierda se debilitaba.
Si caía los peatones me iban a pisar.
El semáforo cambia a amarillo, estoy trabada en medio de las sendas
- no me puedo mover
- paciencia
- ¡no me puedo mover!
- Paciencia
- ¡¡NO ME PUEDO MOVER!!
- Paciencia
Paciencia que ya llega
...
Tiempo muerto
Las nubes se cierran, un rayo de sol alumbra en la ciudad, cae sobre un rostro; perfora sus poros, limpia sus tripas, purifica su mente.
Luz verde
Paciencia que ya llega
Mira a su izquierda
La luz esta sobre ella. Las ruedas están sobre ella.
Punto y coma
La sirena inunda los oídos
La gente mira su velocidad
Las ruedas de la ambulancia no evitan ningún pozo
Abro los ojos, de apoco las imágenes van tomando nitidez
Me quebré cuatro costillas.
Una pierna no tiene solución, solo amputarla
Mi cara esta desfigurada, pero los médicos dicen que en un año todo estará bien.
Yo creo que cuando alguien utiliza el "todo bien" es porque son tantos los pensamientos y existen un sin fin de respuestas que "todo bien" es el resultado mas conformista para todos, una respuesta como esa no te asegura nada
Un tiempo antes
Era ese tipo de personas que le cambian el color de los ojos por el tiempo, la gente mística decía que era por el humor, la explicación científica nunca la busqué, porque al entenderlo iba a forzarlos a que estuviesen siempre verdes, y no con ese marrón común que tanto odiaba. Pero desde que nos habíamos separado con Martín estaban estancados entre un color indefinido, con un brillo casi invisible. Trataba de mantener los parpado lo más inmóviles posibles, por lo que dormía casi todo el día.
Ya no caminaba; mi cola se había expandido hacia los costados y mis rollos se hacían parte de ella, comía.
Comía para rellenar un estúpido vació, intentaba con frutas, verduras, carnes, frituras, chocolates, pero el bolo alimenticio no encontraba el desvío des esófago hacia el corazón.
Creía que los líquidos si llegarían: agua, gaseosas, jugos, alcohol. Eso si que me llegaba, pero al vació de la mente. Irónicamente me levantaba de la cama y salía a hacer algo.
Algo como quedar tirada en los baños de un bar, haciéndome conocida de los mozos y arruinando la sonrisa a cualquier persona que se mirara al espejo.
Era esa borracha tirada en el suelo, con los pantalones mojados (no se porque razón esos pisos siempre están mojados) mirando con los ojos pequeños y rojos hacia las minas que entraban a pintarse los labios, deliñarse los ojos, acomodarse el corpiño.
Escuchaban mis vos desde lejos con comentarios pesimistas: hablaba del machismo, de la ética, de lo fáciles que eran algunas mujeres. Y yo tirada en mi trono de azulejos, no más alto que el mismo suelo, pero más petizo que el inodoro.
Tinte amarillo
La rutina de ebria duro más de un mes. Hasta que mis manos de un blanco nácar, no eran mas que páginas amarillas, teñidas de nicotina.
Daba asco.
Con mi soledad caminaba por las calles de esta ciudad, de árboles de cementos, de flores de basurero.
Después...
Paciencia que ya llega
Llego la idea, un año luego de mi accidente.
Llego la locura.
Llego
Y ya no cuento más la historia
Texto de drooty agregado el 13-07-2006. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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