UN MOZO CONFUNDIDO
ESTE ES UN BREVE RELATO QUE RETA TU CAPACIDAD DE RAZONAMIENTO.
- ¡Muy buenas noches, Caballero! -saludó el mozo.- ¿Qué desea que le sirva?
- Dentro de un momento le digo, joven... primero debo esperar a dos amigos míos que me acompañaran a cenar. -respondió el distinguido cliente de un lujoso restaurante.
- Muy bien, señor... como Usted ordene. Con su permiso.
Pasados unos minutos, dos hombres de mediana estatura, de rasgos europeos, vestidos con elegantísimo gusto, ingresaron al restaurante, pavoneándose entre las mesas de los comensales, mientras que con mirada aguileña, buscaban al amigo que los esperaba ya, un tanto impaciente en su mesa. Al hallarlo, lo saludaron con un fuerte apretón de manos, en tanto que con una sonrisa estudiada, pidieron disculpas por el retraso. En seguida, se acomodaron en sus sillas y llamaron por fin al mozo, quien se puso a disposición absoluta de los mismos.
Luego de repasar raudamente la carta, los tres hombres concordaron en pedir los platillos que fueran la especialidad de la casa y el mozo se encargó de sugerirles un selecto vino italiano que acompañe las exquisiteces.
Al terminar la cena, los hombres pidieron la cuenta y el mozo, queriendo impresionar a sus clientes, se dirigió a ellos hablándoles con un español afrancesado...
- messieurs, espero que hayan disfrutado de su cena,...aquí les entrego la cuenta. ¡Bonne nuit et mercis!
Los tres hombres revisaron la nota y vieron que el saldo ascendía a $300. De ésta forma, cada uno abrió su billetera y desembolsó $100 para pagar; sin embargo, el cajero advirtió que tuvo un error al momento de entregarle al mozo, la cuenta que le correspondía a otra mesa, entonces, llamó con disimulo al mozo y, le informó lo sucedido. El consumo de los tres hombres, sólo llegó a $250. Así que debía ser devuelta la diferencia. Cuando el mozo se dirigía a la mesa de sus clientes con el dinero en la mano, pensó que sería un problema devolver $50 a tres personas en partes estrictamente iguales, por eso tomó la resolución de quedarse con $20 y devolver $10 a cada uno; por consiguiente, cada uno de los amigos sólo habría gastado $90. Finalmente así lo hizo y todos quedaron satisfechos, menos el mozo, que una vez que vio partir a los tres comensales; una gran confusión se apoderó de su cabeza... pensó:
Al principio, tenía $300, pero después tan sólo hubo 90 X 3 = $270 más veinte dólares con los que me quedé, son $290. ¿Qué pasó con los $10 que falta?
¡AYUDA A ESTE MOZO A RESOLVER SU DILEMA! |