En aquellos ojos,
provistos de mágica belleza.
En aquellos ojos,
cálidos mantos para mi fría tristeza.
En aquellos ojos,
dulce visión que a mi alma embeleza,
vi yo la luna clara,
cristalina, ¡Oh dulce proeza!
Ojos misteriosos,
que respuestas a mis enigmas guardan,
profundos senderos que llevan a tu alma.
En aqullos ojos, purosy centelleantes,
vi yo el secreto que mi espíritu anhelaba.
Y en aquellos ojos que no quieren mirarme,
en medio de un suspiro me he perdido en calma. |