SENCILLA GLORIA
Pasaste aquí unos días,
en casa.
Por fuera o dentro
de mi interior.
Tan familiar...
tanto... no sé
fue...como el conocernos
de siempre
y no... ¿o sí?
No sé.
Por la casa o dentro de mí
te vi, apoyanda sobre la mesa
tu cara confiada, tu melena
castaña y en sosiego,
abundante, algo clásica.
Tan sencillo
sereno el gozo...
las dos ¿mitades?
No sé por donde andabas,
no fueron muchos días,
sentada a cualquier mesa
cómplice, divertida,
alguna vez me mirabas.
Sólo alguna mirada franca
siempre con gracia.
En paz la dos
fue algo habitual.
¿Será posible?
Nueva es la maravilla,
original su forma
tan natural...
Dóciles, calurosos días
en el verano.
tan agradables
tanto.
No tardes.
Te quiero mucho.
Otra vez... no tardes tanto
Angeles Yagüe
|