Fue sentir el viento latiendo fuerte
y las venas del mundo agitarse;
fue mirar mil palabras que escapan
amarillas
fueron flores partidas, aplastadas
entre versos de joven poeta.
Fue la arena cayendo despacio
grano a grano
tiempo sin freno
que no retiene ni un segundo
ni un silencio
en esta escena.
Es sentir
poco a poco el aliento
despertar, descubrir, animarse
retomar otra vez aquel ritmo;
es mirar las palabras que escapan
amarillas
son las luces encendidas, animadas
zigzagueando las manos;
es la sangre que fluye deprisa. |