La música era el fondo, las blancas flores daban un escenario de pureza de entrega, de amor.
Las dos figuras hincadas, hacian una imagen contrastante.
Ella de blanco majestuoso, de nieves perpetúas.
¿El? Sobrio, con grises y negros oxford en su vestimenta.
La ceremonia continuaba, mientras imágenes mil, cruzaban por su mente.
Dos manos enlazadas y entre ellas el agua corriendo, jugando mientras eran sumergidas, en el frío río que corría a las orillas del pueblo.
Las miradas fijas, una en la otra, se perdían entre las nubes de los sueños.
El baile donde por primera vez se sintió amada, protegida ¿y por qué no? …deseada.
La imagen del parque, la sonrisa de él, los suaves dulces, que ella tiernamente depositaba en su boca…de esa boca; que también la había enseñado a besar.
Ese beso tanto tiempo deseado, por cada día que no se daba, por cada despedida sin tenerlo, hasta aquel atardecer, donde él acariciaba su pelo, la cercanía fue cómplice, el tímido cerrar de sus ojos y el temblor de recibir el primer beso, no producto de la curiosidad o de la aventura, sino nacido del amor.
El sacerdote se acerco, ambos se incorporaron
El, galante y atento la ayudo.
Ella sonrió al hombre que en breves momentos sería su pareja por el resto de su vida.
Es tan guapo, tan apuesto, pensó mientras se incorporaba.
Una voz para ella lejana preguntaba.
¿Aceptas a este hombre por esposo?
Todo era perfecto, todo como ella lo había soñado, tantas… tantas veces.
Pero no era él, no era el que la enseñara a besar, no era con el que recorriera por primera vez el camino del amor.
Y levantó la vista, una lágrima se desprendió de forma sorpresiva de uno de esos ojos que él, si él, tantas veces besara.
¡Y él no estaba ahora a su lado!
Se noto el esfuerzo, el temblor de su cuerpo la delató, trasmitiendo ese temblor al hombre a su lado, que volteo alarmado.
Ella; mirando fijamente al sacerdote
Contestó…..
*Nota
Sé qué y además detesto, las historias que dejan una duda o que no dan el desenlace esperado, sin embargo este cuento que me fue inspirado por varias historias reales, no puede tener mejor final, que el que despertará en tus sentimientos, en el transcurso de la lectura.
Y las historias reales que me lo inspiraron, tuvieron variadas respuestas y lógicamente diferentes rutas en el resto de sus vidas…por eso ahora te preguntó.
¿Aceptarías o no aceptarías?
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