Veo caminar reflejos oscuros,
cómo juegan, me traen recuerdos, yo también jugué así.
Veo la imagen hermosa de tus ojos,
tan claros, los veo, pero aún no me han visto.
Esta tumba ya me sabe a olvido.
¿Por que no vienes? ¿Por que no hablas?
Y en este horrible e incesante mar de voces, me encuentro...
Sálvame, te lo ruego; sácame, te lo imploro; ven, te adoro.
Quiero estar solo, quiero oírte, solo, quiero que tu voz sea mi silencio.
No entiendes a pesar de que lo lees ¿cierto? Bien, yo te lo digo,
mi lengua no puede decírtelo, mi abrazo tal vez si pueda...
Te enseñaré. |