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Inicio / Cuenteros Locales / FENIXABSOLUTO / LA CUARTA GUERRA MUNDIAL

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LA CUARTA GUERRA MUNDIAL

- 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1,...despegue.

Año 2030; más de un millón de personas se reúnen cerca a la nueva base multinacional de lanzamiento de cohetes en Berna (Suiza), para presenciar el exitoso despegue del moderno transbordador espacial "Brotherhood" (Hermandad), donde viaja la primera misión con destino al planeta Marte. Entre sollozos y emocionados aplausos de unión y confraternidad, los altos dignatarios y líderes del mundo celebran el perfecto lanzamiento de la nave, que fuera construida con la cooperación económica y tecnológica mundial, como símbolo de paz y buena voluntad entre las naciones.

La tripulación del Brotherhood, está constituida por siete valerosos profesionales altamente capacitados y entrenados para enfrentar los problemas que se presenten durante la larga y peligrosa expedición al planeta rojo; hombres y mujeres provenientes de Australia, Israel, Cuba, Corea del norte, España, Irán y Brasil, llevando al espacio exterior los sueños y esperanzas de toda la humanidad.

Una vez que la nave escapó de la atmósfera terrestre, fijó su rumbo hacia la estación espacial internacional "Entelequia", donde debían pasar a recoger al resto de la valiosa tripulación. Los astronautas que trabajaban en la estación espacial, eran los más experimentados por haber vivido durante cinco duros años allí, orbitando la Tierra. Acoplado el Brotherhood al Entelequia, uno a uno fueron abordando la nave los seis nuevos integrantes de la tripulación; conformada por un estadounidense, un ruso, un chino, un inglés, una japonesa y una hindú, quienes al no ver en tanto tiempo otros rostros humanos, emocionados saludaron efusivamente a sus compañeros del Transbordador.

Con el equipo completado y la moral tan alta como las estrellas, el comandante del Brotherhood, ordenó desacoplar la nave de la estación y, antes de mandar a encender los poderosos motores, pidió comunicación con el centro de control de Berna (Suiza), para informar que navegaban sin ningún percance, con dirección a Marte.

Pasados once días de travesía espacial y -como era costumbre luego de descansar durmiendo siete horas- los astronautas se despertaron, deseosos de tener noticias de la Tierra y poder comunicarse brevemente con sus familias; sin embargo, en esta ocasión la comunicación con el centro de control de Berna, falló.

Durante 24 horas, todo intento por volver a contactar con la Tierra resultó inútil y, luego de confirmar que el problema no estaba en el transbordador; los astronautas votaron unánimemente para abortar la misión a Marte y volver de inmediato a casa.

Para cuando pasaron cerca de la Luna y pudieron divisar la Tierra desde ese punto, los viajeros notaron enseguida algo extraño en la cara visible del planeta. Las computadoras de la nave registraban elevadísimos índices de radiactividad en toda la atmósfera terrestre y los radares no recibían ni la más débil señal de transmisión radial.

Por dos días orbitaron la Tierra, sin encontrar señal de vida alguna. Los pocos satélites artificiales que vagaban huérfanos, les mostraron las últimas imágenes que transmitieron las televisoras antes de... el armagedón.

La tan temida, apocalíptica guerra nuclear, se había desatado en el mundo entero y todo vestigio de la civilización del Homo Sapiens, hoy sólo era ruinas y escombros.

totalmente deprimidos y con el alma devastada, la tripulación del Brotherhood descendió en la Tierra, aterrizando la nave en un desolado de lo que fuera antes la ciudad de Sidney (Australia). Uno a uno, los astronautas abandonaron la nave vestidos irónicamente con los trajes marcianos que los protegerían de la mortífera radiación del planeta rojo.

A cada paso que daban, fueron mudos testigos del paisaje infernal de la Tierra y al cruzar por entre los cadáveres calcinados de unos pequeños niños que murieron abrazados bajo una mesa; la locura se apoderó del astronauta australiano, que inesperadamente se abalanzó sobre su homólogo estadounidense, propinándole una andanada de golpes, mientras gritándole, lo inculpaba por la catástrofe sucedida; en tanto que el iraní hizo lo mismo con el Israelí y el ruso con el Chino.

Muy pronto, uno contra otro y todos contra todos; los trece astronautas lucharon a muerte armados con palos y piedras, desatándose en la Tierra una nueva guerra... la cuarta guerra mundial.

Texto agregado el 17-08-2006, y leído por 87 visitantes. (8 votos)


Lectores Opinan
2007-08-03 14:22:27 irónico final.. me gustó, fue interesante el viaje moribunda
2006-10-29 00:44:17 Fantástico...¡¡¡ Atrapante y real.Nada de ficción aquí.El desenlace,magistral.***** GeorgeSand27< /a>
2006-08-24 23:23:22 Buen texto. Impactante. Bien tramado ***** SorGalim
2006-08-21 19:54:16 Lamentablemente los líderes mundiales son sordos , ciegos , inhumanos e insensibles***** compositor
2006-08-21 08:50:50 Impactante relato: lo he leído y releído más de 3 veces. Impactante la actitud de los trece astronautas-unicos sobrevivientes de la catastrofe que, aun como tales, deciden destruirse entre sí. Transparente reflejo de la animalidad del hombre. Roelio
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