La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - ulpiano_carpe - 'Un día en la vida'
Un día en la vida
Un día en la vida (Dedicado a “A day in the life”)
Acabo de salir de un casi encuentro con la muerte. Y es que en esta loca ciudad de Santiago subirse a un autobús es apostar gran parte de la existencia. Suficiente parte de tu cuerpo y de tu alma queda entregada al tablero de las complejidades y posibilidades. Me pregunto cuántos son los que tiran los dados. Antes pensé que eran doce jugadores, los mismos que evitaban el feliz regreso de Odiseo a casa. Después se dijo que eran dos; un hombre bueno y un demonio. Ahora se dice que todo es una y la misma cosa. Mucho tiempo se ha gastado buscando a un culpable de nuestros propios males.
En fin, para pasar el susto decidí tomar unos viejos discos. La suciedad, su superficie manchada y rayada me hacía quererlos más. Mientras comenzaba a cerrar los ojos, a sentir los graves fuerte y profundo en mi estómago, como cuando te golpea el colon, oí unas frases sueltas como éstas “ I saw the photograph / He blew his mind out in a car / he didn’t notice that the light had changed...” Entonces me di cuenta que la vida va acompañada permanentemente de la sombra de la muerte, pero hay muchas formas de muerte. Con esta seudo reflexión semidormido, una voz pausada, cálida, dulce, me decía al oído “ I ‘d love turn you on”. Sentí un escalofrío, una conmoción profunda de tristeza y los ojos aunque cerrados podía sentirlos húmedos. Esa voz oyéndose lejana, la piel se te pone de gallina oírla solitaria con una guitarra o con un piano...¡libre como un pájaro y morir asesinado!
Luego de unos tiempos sentí que alguien me invitaba a la nostalgia del pasado, como dejándome llevar de la mano a un campo de frutillas eterno, oí un orgasmo casi musical. Cómo una gran orquesta que iba creciendo cada vez más, ¡sí!.. Más y más y más. Pero repentinamente enmudeció y oí un despertador. Ya para entonces no tengo recuerdos de mí mismo.
Por segunda vez oí la misma voz, pero algo alterada: “Me encantaría excitarte”. Pero ahora en una entonación también cansada. La respiración se percibía amplificada a una por treinta. Apareció como de la nada nuevamente la orquesta, algo espectacular, nunca antes oído, volvió a subir... ¡sí!... se oía más fuerte, ¡ahora era una por setenta!.... Alcancé a escuchar no sé de adonde un conteo; ¡Uno!, ¡Dos!, ¡Tres!...¡Siete!, ¡Diez!...era como estar en medio del ruido de una ciudad, todos sus elementos unidos y en armonía. Parecía no parar... no quería parar.. yo no quería que parara. Y de pronto... ¡fin!. El más completo silencio. Yo ya no podía más. Como si un piano se tocara con toda la fuerza del cuerpo canalizada en las manos una sola nota y de una vez la más alta. La respiración acelerada se iba poco a poco calmando y con ello cuarenta segundos del eco de un piano.
Al volver en sí me tope con unos cabellos largos y crespos casi enredados con mi nariz. Un olor extraño rondaba por la habitación. Di vuelta la mirada, tenía el toca discos aún encendido. Cuando pude ver mejor, una mujer yacía dormida a mi lado desnuda. Arriba de la mesa había como una especie de yerbas y otras sustancias raras. Una sirena de bomberos y su ruido penetraba por la ventana de mi habitación, como un sacrilegio a la paz que teníamos. Entonces también comprendí que la sombra siempre yace, pero hay veces que nos olvidamos de todo. Ahora aquella ingresa silenciosa a mi pieza convertida en humo, por aquí y por allá, por donde quiera que pueda. Incluido por los mismos bordes de la puerta...
... una gran conmoción de personas me miraban fija y tristemente, y entre coronas de flores decía.. "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band"...y me caía tierra sin entender por qué...
19 de Agosto 2005
Texto de ulpiano_carpe agregado el 18-08-2006. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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