Aspirina es una habitante de la calle, es mi amiga, de hecho es la amiga más bizarra del universo, ni siquiera ella sabe que es mi amiga, de hecho, ella no sabe nada. recuerdo el otro día.
-Aspi, ¿sumerce´de dónde es?-
-Sabra el putas, jajajaja-
y cuando se reia, que aún tiene todos los dientes, todos rotos, pero ahí están.
-Aspi, ¿Usted dónde duerme?-
(si, lo acepto, soy el único idiota que le pregunta a los mendigos de dónde son)
- Pues perrito, yo duermo donde me coja el día- mira el cielo, me mira a mi - aunque casi nunca duermo, después de la primera bicha quedo muy asustada y me voy a "retacar" para la otra-.
Aspirina está loca y no está loca, ella ve la vida desde otra orilla y lo triste es que yo que pensaba que ya lo sabia todo, entiendo que no se nada, ya no sé donde está el límite entre lo que sé y lo que creo que sé, y lo que creo que sé y lo que en verdad es. maldita sea, yo sé de letras, creo; yo sé de historia, creo, y de política, creo. Pero la vieja Aspi lo sabe todo de la vida, la materia en la que estoy reprobando.
-Mi perrito, ¿ a usted le gusta la hierba?-me pregunta.
-No Aspi, no me gusta- respondo.
-A mi sí- me dice y se va, se pierde en la ciudad y tengo el extraño sentimiento de que quizás mañana me enteraré que encontraron muerta a Aspirina, pero sé que como siempre, hasta irá a la otra vida con una sonrisa en los labios. |