Taratero III
Al salir del Purgatorio, nos encontramos con un ser que tenía cabeza de Buldog que nos detuvo, Virgilio me comentó que se trataba de un guardián.
- Un trabajo que le viene como anillo al dedo-le comenté a Virgilio.
-Ni te imaginas la cara del que entrega papel higiénico en la entrada de los baños.
El hombre-buldog observó a Virgilio, haciendo una señal con la cabeza, Virgilio responde con otra señal idéntica y pasamos.
-No hay problema –me dice Virgilio, mientras revisaba sus bolsillos de donde sacó una galleta con forma de hueso y la lanzó al guardián- No te imaginas la cantidad de gestos de este tipo que se deben realizar para poseer un cierto respeto en estos lugares.
Mientras caminábamos por sombríos pasillo, descendiendo, pensé en el intercambio de papeles que en los lugares realizó Virgilio.
-Y ese intercambio de papeles y sobres ¿también son parte de tus gestos?–le pregunté.
-Son favores, como te comenté –antes de continuar mira para todas partes- son cartas.
-¿Cartas?-exclamé extrañado.
-Sí, como bien sabes para llegar al Cielo, Purgatorio e Infierno, existen reglas muy claras, si haces bien vas al Cielo, si haces mal vas al Infierno y si estas en el medio vas al Purgatorio. Muchos de los que llegan a un lugar se separan de sus seres queridos quienes se van a los otros lugares, entonces les envían cartas, las que entrego al destinatario, por ejemplo los Pérez un matrimonio con 20 años murieron en un accidente, ella está en el Cielo mientras él, que engañó a su esposa durante todo ese tiempo, se encuentra en el Purgatorio y aquí tengo la carta del Señor Pérez -me muestra el sobre.
-Interesante, él se arrepiente en ese espantoso lugar para enmendar sus pecados-concluyo ante la lógica del marido arrepentido.
-No, esta carta es para su amante que se encuentra en el Infierno, aquí no todas las cosas no se manejan con la lógica –Concluye Virgilio meneado su cabeza de un lado para otro.
-¿Por qué puedes visitar todos estos lugares?- pregunté interrumpiendo el gesto.
- Creo que fue accidental. Por mi nombre quizás pensaron que era descendiente de alguien que realizaba esta misma actividad.
-Y como llegaste a convertirte en Mensajero-pregunté.
-Todos quieren comunicarse sin importar el lugar y se fue corriendo la voz de que yo podía moverme de un lado para otro y comenzaron a pedirme este tipo de favores, además ayudo a que la eternidad de estos pobres tipos no sea tan eterna .
Justo cuando pensaba preguntar el motivo de mi paseo por estos lugares apareció un gran portón iluminado con luces rojas que titilaban al ritmo de una música muy pegajosa. Virgilio observó como llevaba el ritmo de la música que se escuchaba y movió la cabeza de un lado para otro, con una risa.
-¿Qué?-pregunté.
- El Jefe de aquí sí que sabe llamar la atención –dijo esto mirándome los pies y observando que los movía al ritmo- La diferencia entre el Infierno y el Cielo, es exclusivamente por el tipo de marketing.
-¿Marketing?-escuchando la extraña teoría de Virgilio.
- Claro. Para el Cielo existen 11 mandamientos, que permiten llevar una vida como la que esperan, versus 7 pecados para el Infierno, una desventaja, si lo pensamos fríamente. Con esos 7 pecados se deben manejar y de que manera lo han hecho, un buen marketing. Me atrevo a decir que poseen un porcentaje mayor de efectividad que los 11 mandamientos del Cielo –comenzó a abrirse el gran portón y Virgilio serio, por primera vez en el viaje, me advirtió- no hagas caso a nada de lo que aquí veas, recuerda que estas como visita, nunca pensé decir esto, “no te dejes caer en la tentación y …”- se detuvo- sonó familiar eso ¿verdad?.
Ingresamos y el calor era notorio, 4 mujeres espectaculares con diminutos trajes se nos acercaron. Dos a Virgilio para abrazarlo, mientras las otras dos se colgaron de mi.
-Ya,ya,ya....chicas venimos en una visita de negocios y ya saben que los negocios y el placer no van juntos- les decía Virgilio a las mujeres mientras las sacaba de encima.
-Pero Virgilio déjalas sólo quieren ser amables –le comenté.
-Él no es una lama pérdida- les dijo Virgilio, lo que provocó que se fueran inmediatamente.
-¿Qué ocurrió?-decepcionado, con una palabra ellas se fueron de mi lado, esto si era familiar para mí.
-Ellas sólo buscan almas para torturar, antes de que otro las tomen y se queden sin ninguna.
-Ya me imagino el tipo de tortura que con ellas puedes sufrir-le replico mientras observo como se alejan las 2 mujeres.
-Te comen –me responde.
-Que delicia- pienso en voz alta.
-No, literalmente hablando, te comen, mordisco por mordisco y ya te debes imaginar por donde comienzan.
-Sí es verdad y es muy doloroso-grita una cabeza que se encuentra en el suelo que casi piso .
Me acerco a Virgilio abriendo bien los ojos para estar atento y no cometer algún error que pueda costarme la vida..Virgilio se acerca a unos tipos y les entrega algunos papeles, uno de estos tipos esta colgado de las muñecas y este le pide a Virgilio que se la deje abierta en las manos, así sólo debe mirar hacía arriba para poder leerla, otro que se encontraba en una caldera con lava y gritaba mientras recibía la carta, comienza a leerla rápidamente antes de que se calcine. Mientras Virgilio continua con sus labores observo todo alrededor ahora sin el embobamiento de las mujeres, cuevas oscuras sólo iluminadas por el fuego, espeluznantes criaturas con cabeza de halcón y cuerpo de humanos, picoteando a sus victimas atadas a mesones, gritos de fondo algunos casi llegan a chillidos, mi piel ya comenzaba colocarse de gallina y por el calor del lugar, a gallina asada, hasta que de pronto una mano se posa en mi hombro y saltó casi felonamente.
-Que!!- grité.
-Ya estoy listo -me tranquiliza Virgilio- es impresionante verdad, aquí y por lo que he visto se aplica eso de “si escupes al cielo te cae en la cara”.
-Sí, es horrible, podemos irnos- le pedí.
Ya no aguantaba más tiempo en aquel lugar,.al girarnos nos encontramos con un tipo muy distinguido en sus facciones y con una traje negro y solapas rojas, peinado con gomina, los 2 cuernos que salían de su cabeza me aclararon de quien se trataba.
-Virgilio, amigo, ¿como estas?- se acerca a Virgilio dándole la mano.
-Bien, gracias por preguntar, Don – le responde Virgilio.
-¿Y quien es tu compañero?-gira sus ojos hacia mi.
-Es un amigo que me acompaña, le muestro todos estos lugares –responde Virgilio, mientras yo observó solamente como un cordero en medio de un Perro Pastor y un Coyote.
-Pero como le muestras esto-le dice Satanás a Virgilio y vuelve la mirada hacia mí nuevamente- esto es para los que no tienen solución, a los que Uds. les desean la pena de Muerte- chista los dedos y todo desaparece y nos encontramos en una mansión gigantesca- como ves también tenemos lugares apacibles para nuestros adeptos –se gira y nos da la espalda – Lotis!! –grita.
Aparece una espectacular mujer con un microbikini que con cada movimiento da la sensación de caer y quedar desnuda frente a nosotros. Trae una platillo de plata en donde tiene muchos papeles, Satanás toma algunos y se gira hacia mi.
-Mira, estos son algunos folletos explicativos de nuestras instalaciones. Como puedes leer podemos llegar a arreglos para pagar tus pecados, un día de tortura, según el pecado, a fin de mes y luego tienes 29 días para disfrutar de todo y cuando digo de todo me refiero a todo-gira la cabeza hacia la mujer y me entrega los folletos.
-Gracias Don, pero ya tenemos que irnos.
- ¿Cómo? tan rápido, pero quédense por unos minutos y verán que las cosas han cambiado, ya no es como la inquisición, todo se ha adecuado para que la eternidad sea más grata sin olvidar los pagos, por supuesto, como ya te lo mencioné-dirige la mirada hacia mí- en cómodas cuotas.
-Ok, Don nos vemos- Virgilio me toma del hombro y casi empujándome me lleva a la salida de la mansión.
Una vez fuera en un limbo oscuro y silencioso Virgilio me comienza a hablar.
-Ves, es como te dije todo está en el marketing, pero todo trae la letra chica.
-Virgilio y todo este recorrido ¿tiene algún fin o significado?-le pregunté
-Claro, que le tomes cariño a la vida y que pienses las cosas antes de cometer estupideces, yo tuve suerte y pude salvarme de una estadía en ese lugar, pero tú sólo a través de tus actos debes escoger bien el camino, yo sólo te muestro los destinos, ya es hora de despedirnos.
-Gracias y ha sido un gusto volver a verte.
-De nada, te debía esto por todos los malos ratos que te hice pasar.
Comienza a sonar una campanilla, Virgilio saca un reloj de entre sus ropas y me grita “ya es hora” y de un santiamén, despierto, observo el reloj sobre el velador sonando, marca las 7.00 A.M, lo apago y se forma una sonrisa en mi rostro olvidando los problemas que no me dejaban dormir las noches anteriores. |