Los bares de provincia tiene ese extraño conocimiento de los contertulios, no el conocimiento de pueblo, el otro, el íntimo…
Nunca limpio, tenia un olor rancio pero no desagradable, era un lugar extraño, le estaba vedado no era para chicos y menos aun para ella.
Por eso, quizás era un “castillo” a explorar, para descubrir y conquistar ese ambiente prohibido…
Un mundo de malvados, desdichados, gente aburrida y algún que otro extraño, que solo pasaba por allí por casualidad…, su rey?... El bondadoso Don Froilan.
El pueblo, había fijado muy claramente las reglas, era solo para hombres, allí se dirigían los que llevaban la leche al ferrocarril, a la madrugada, los viajantes a desayunar y luego los “vagos”, aquellos que perdían su tiempo, sin querer hacer nada, por las tardecitas se poblaba de los hombres del pueblo que se venían a tomar el “vermouth” antes de encerrarse “en las casas”...
Un vino, tinto, en un vaso grueso de vidrio no siempre brillante de limpieza, recorría las mesas…
Era un mundo sorbido, oculto, con códigos propios, pero … fascinante!!
Aun sus primos no se atrevían a entrar, “es cosa de hombres” le habían dicho una vez, dando por terminado el tema.
Pero ella había descubierto como “entrar” y de vez en cuanto se filtraba su oreja desde el hueco de la puerta del fondo, así podía escuchar lo que hablaban.
No entraría, sabia que seria su fin, la madre impondría sus normas y la libertad se acabaría, un hecho así no seria perdonado.
Así las cosas, la mayoría de las veces solo escuchaba chismes de mujeres, algo que no le interesaba o cual era el último cornudo, según los parroquianos, aunque luego de su partida, los comentarios cayeran sin piedad, sobre el saliente.
Aquella mañana, estaba sentada en el fondo colindante del almacén de sus tíos, descosiendo esas viejas camisas que le daban, no sabía para que… cosas de chicas…le decían... cuando escucho los gritos…
- Ah, no, Don Froilan, no me venga con esas!!
- Que? ahora me va a decir que no lo sabia?
- Que?
- Como que?... de que estamos hablando? De los mafiosos…
- No el voy a permitir, ud, sabe que son mis parientes
- Que no me va a permitir, ni que ocho cuartos…!! acá nos callamos, por miedo, hace muchos años, pero ahora…
- Ahora, que?
- Ya no lo voy a hacer…-le grita Froilan
Subida sobre la medianera, no más de un metro del suelo, se cuelga a ver que ve…
Don Froilan, el dueño del bar, esta discutiendo con Dilmonte, el dueño de la ferretería y maquinaria agrícola…
- Que tiene que decir ud, de mi familia? – espeta el ferretero
- Lo que todos saben
- Nadie sabe nada, todos son inventos
- Inventos … cuales?
- Los que ud y otros dicen de nosotros
- Mire a mi no me la pega, llevo toda la vida detrás de este mostrador, antes de caminar ya me traía mi viejo, para que aprendiera el negocio, el olor de la mamadera y del vino o la caña, fueron uno solo para mi.
- También me he pasado toda la vida aquí, que se piensa? De todos modos flaco favor le hicieron, cuando debía estar en la falda de su mama, en lugar de este .. .
- Habría estado si no hubiera muerto …-le responde Froilan, con voz dura
Dilmonte, calla…
- Discúlpeme…lo había olvidado – de excusa
- Como todo lo demás…-asevera el cantinero mientras limpia el mostrador con un sucio trapo.
Dilmonte se levanta y se va…
Unas miradas se entre cruzan entre los restantes parroquianos
Froilan, espera que le pregunten..
- Oiga…Don Froilan… por que vino la discusión? Nunca lo vi tan enojado – pregunta un cuarentón desocupado-
- Por lo de siempre , se creen los decentes del pueblo… se olvidan que acá todos les conocemos el prontuario..
- A los Dilmonte?
- Me vio discutir con otro?-refuta el dueño del bar, con rabia
- No… por que no nos cuenta ?…
En la medianera ella trata de acomodarse… al fin algo que le despierte del aburrimiento pueblerino
- Que hora es?
- Las 11… mas o menos…-le responde otro de los allí reunidos.
- Venga Don Froilan, aun la patrona no lo espera y tenemos tiempo pa escucharlo
- Si, tiempo es lo que les sobra a uds…-dice sonriendo Froilan.
- Bueno, no se haga rogar…cuente
- Si conocen la historia, todo el pueblo la sabe…
Vuelven a mirarse, saben que le gusta que le rueguen..
- Bueno, tráigase un tinto y nos cuenta
- Yo convido, -asegura uno de los hijos del vasco,
- Por ciento no heredaste el amor al trabajo de tu padre- se dice Froilan, refunfuñando
- Ta bien, pero la hago corta…- accediendo
Los parroquianos, no más de cinco, se acomodan en una mesa y esperan la llegada del dueño del bar, botella en mano… vino grueso, común, por supuesto, sacado de una dama juana...
- Hace que se yo cuento… allá por el 1940 y pico, vino al pueblo un vagabundo, anduvo dando vueltas por todos lados, dormía en la calle, en la alcantarilla, comía lo que le daban, aunque a veces hacia algún trabajito, pa las mujeres solas … ya saben, algún arreglito..
Los demás asienten con la cabeza…
- Una cosa nos llamaba la atención, siempre estaba mirando, tomaba mucho, pero de su botella, nunca vino acá, compraba vino y se iba… se corrió la voz, que era hijo de algún ricachòn, por que tenia buenos modales… de esos que se abandonan… ya saben…
El cantinero hace una pausa, para acomodarse en la silla… los demás, mudos, esperan…
- En esa época, en la capital había habido un secuestro –continua relatando
- Un secuestro?
- Si, uno famoso… el hijo de unos ricachos
- Cual?...
- Los Anderson…-mientras mira la reacción de los ocupantes de la mesa
- Che, no interrumpas...-mete la cuchara uno
- Déle nomás- lo invita a seguir
- Aquí se rumoreaba que lo tenían en otro pueblo de esta provincia…, pero que alguien de aquí sabía.
Al pobre chico lo buscaran por todo el país.
Hace una pausa para empinar un largo sorbo de vino
El resto, en absoluto silencio espera….
- Los padres habían pagado el rescate, todo el país estaba en vilo, siguiendo la suerte del muchacho.
El comisario había recibido algunos soplos, pero decían que estaba en Bell Ville, cosa difícil de creer, la cuestión es que algunos comentaban que el linyera andaba cerca de los campos de los Dilmonte, allá, donde tenían la tapera, esa que decían que era un almacén, pero nunca estaba abierto..
Los demás asienten con la cabeza…saben perfectamente del lugar que describe.
- Bueno, así las cosas el tipo este se pasó más de una semana, tirado en la alcantarilla, mamado, decían…
Pero una tarde, se presento en la comisaría y pidió hablar con Gómez, que era el comisario en ese momento.
Los milicos, no lo dejaban pasar, entonces, dicen que pelo una credencial, que decía que era un jefe de policía en Buenos Aires, pero se rieron de él y los agarro a trompadas…
La cuestión es que con tanta batahola, logro que saliera Gómez, y le entrego una carta…y su chapa…
Los otros siguen mudos, no quieren perder nada de las escenas….
- Cuando la leyó, dicen que Gómez se cuadro y les dijo que lo soltaran… parece que no se cansaba de pedirle disculpas…
El vagabundo le pidió hablar en privado
Se fueron a su despacho…dicen que él había venido siguiendo la pista de los secuestradores de Anderson, y los tenia localizados…
- En el almacén de los Dilmonte, -acota uno
- Así es… pero el comisario se “julepio”, les tenia miedo o estaba metido, nunca supimos bien el por que…la cuestión que hasta que se decidió y llegaron a la tapera, ya no había nadie…
- Alguien soplo…-acota el hijo del vasco
- Eso dicen…
- Pero no decían que lo habían matado de noche al muchacho?-pregunta otro
- Perate... o contas vos la historia??
- No, don Froilán, déle, nos tiene en ascuas….
- El de Buenos Aires, logro que vinieran de la capital de la provincia a rastrear toda la zona, nunca vimos tantos policías juntos…
Había tomado el mando de la comisaría y retuvo al padre de Dilmonte y los hermanos, pero según decían eran las chicas las que movían el asunto…
La cuestión que rastraron todo hasta la madrugada y nada…
Los Dilmonte, tenían a medias unos campitos con unos primos de Italia, allí lo encontraron muerto al muchacho, entre los maizales…por la espalda… al otro día…
- Mire ud…- susurra uno de los reunidos a la mesa
- Pobrecito, cuando lo trajeron … era tan joven…, por suerte el de Buenos Aires cuido que lo trataran bien…-dice Froilán, mirando hacia otra época …-Se lo llevaron esa misma tarde…
- Y Gómez?...
- Nunca le pudieron probar nada, ni saber quien había pasado el dato que le costo la vida al chico…
- Solo tenían el dato que las dilmonte, habían salido con una horqueta a hacerle frente a la partida, diciendo que era su casa y no los dejarían entrar….luego sospechamos que fue pa darles tiempo a disparar y llevarse al muchacho…
- Y nunca pudieron hacer nada?
- No… pero acá todos sabemos de donde salio la plata para que “los mafiosos”, así se los conoce desde entonces, sean lo que son..
La botella de vino esta vacía y los gargueros secos…
Nadie esperaba tantos detalles…
- Y que paso luego, don?
- Nada, ellos son los ricos del pueblo, compraron una estancia y siguen aquí…
- Con la plata del secuestro?
- No se sabe…nadie pudo probar nada, aunque creo que ni se molestaron en buscar como hacerlo…
Solo recuerdo lo que el linyera le dijo antes de tomar el tren a Gómez… “la muerte del muchacho esta sobre su conciencia”…y no lo vimos mas
- Y Gómez?
- Ahh, él?... pues se retiro y se compro una chacra en San Pedro y se fue a vivir allá…
- Otro que hizo plata…?
- Puede ser… como dije, nadie pudo probar nada
- Oiga, Don Froilán…-
- Diga…
- Lo que nos cuenta tiene que ver con las visitas que tiene los Dilmonte de Estados Unidos?
La risa se desata en la mesa…
- Che, vos lo debes saber, por que salís con una de ellas…? – apunta Froilán
- Y si… me presento a una tía, tana… pero que vive allá…
Vuelven a reír todos
El muchacho se queda pensando
- Antonio, vos no me contaste que tu papá te dijo, que no quería que salieras con mafioso?
Otra vez ríen todos
- Si, pero no le creí, que se yo.,.. creí que le tenía bronca al padre…
- Bueno… ahora ves que los viejos, no siempre hablamos de mas… – aprovecha Froilán para fregarle en la cara al muchacho.
La puerta del fondo se abre y doña Maria, sale con las manos en el delantal.
- Me lo imaginaba…
Los muchachos y Froilan se paran…
- Uds., a su casa… sino los llevo yo… y vos Froilán, vamos que ya puse la mesa y se enfría la comida…
- Ya voy, vieja…-algo en la voz de él demuestra el cariño que los ha unido durante tantos años…
Ella sonríe… da media vuelta y sale…
Mientras se dirigen a la puerta uno de los muchachos comenta…
- Una muerte…-hablando consigo mismo, aun impresionado por el relato-
Otro palmea a Antonio…
- Tene cuidado, che…a ver si te “dijuntean” por que la nena se canso de vos
Todos ríen con ganas…
Antes de cerrar la puerta, Froilan…les dice…
- Miren que son pavos !, haberse creído todas las macanas que les conté…
Los muchachos se dan vuelta pasmados…y ven como les guiña el ojo…
- Hay cosas que no se cuentan, pero todo el mundo debe saberlas… cosas de pueblo… viejas historias… nunca probadas…
Los jóvenes saben de qué habla…ella también… mientras se baja de la medianera se pregunta…como mirará a la mujer de su tío?...
Cualquier similitud con hechos o personas reales del pasado es mera casualidad.
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