Un sueño clandestino
de ayeres olvidados
en la oquedad del tiempo
se suicida en la nada
de los mañanas venideros .
Derrama su negra sangre
de esperanza corrompida
sobre las agrestes rocas
del catastrófico hoy ,
como insalobre río
fluye gélido e imparable
por el patético páramo
de las ilusiones quebradas
regando de desidia
los hirientes espinos
de la gris desesperanza .
Llega a su destino
en una infecta playa
de arena de ausencias
fundiéndose en uno
con el mar del olvido .
Un sueño clandestino
de ayeres olvidados
se suicida en la desidia
de su efímero existir .
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