Normalmente no la molesto, se lo irascible que es y no soy de los que caen en tentaciones peligrosas, me contento con verla cuando está placidamente dormida, o con hablarle suavemente de amor cuando silenciosa me mira como hurgando dentro de mi alma, siempre con una actitud de atacante traicionera, y para rematar mostrándome la lengua, muchos me han dicho que mi amor con ella es incomprensible y yo les creo, porque no se explica como habiéndola encontrado en la calle la traje a vivir conmigo sin hacerme ni una pregunta acerca de su origen, pero que puedo decirle al mundo, su siseo profundo cuando duerme, su piel tersa, su aliento hirviente y fuerte aunque agradable, las sinuosas líneas de su cuerpo, estas y otras cosas me hacen sentir que no puedo vivir si ella. A veces se desliza suavemente entre mis sabanas y acurruca su grueso cuerpo junto al mío, entonces la abrazo con fuerza y siento que esa noche he dormido como nunca, y a decir verdad, son pocas las veces en que puedo gozar de ese privilegio, porque ella solo viene a dormir conmigo cuando ha comido hasta hartarse, pero aunque yo quiera ella solo come cuando le da la gana, no cuando yo lo deseo. ¿Qué es capaz de comerse un pollo sin pestañear? Lo se, ¿que en cualquier momento su carácter impredecible le puede llevar a atacarme? También lo se, pero por cada defecto que mis amigos y familiares le consiguen yo hallo una virtud que me lleva indefectiblemente a comprender que jamás podré separarme de ella, aunque para poder acariciarla tenga que mantenerla con el estomago lleno y aun así acercarme con mucho cuidado, tanteando la situación y su cambiante estado de animo. Se llama Marrona, una serpiente no venenosa perteneciente a la familia de los Boidos. Las pitones son grandes y musculosas y matan a su víctima por estrangulamiento o constricción y aunque la mayoría de las pitones se alimentan de pequeños mamíferos, algunas de las especies más grandes pueden engullir cerdos pequeños y cabras. Rara vez han matado a un ser humano. A veces me pregunto si Marrona habrá considerado en algún momento sumarme a su limitada lista de menú. |