¡Hola! ¿que tal?.
Cuanto tiempo, te encuentro si cabe, mas vieja y arrugada, y en tus ojos...en tus ojos noto ¿ emoción?, espero que no sea por mi. Cuanto tiempo hace ya, 10, 15 años que de tu casa me echaste, perdí la cuenta en el quinto año, después ya, me olvide de ti.
No, no llores... ni una lagrima mas, no vale la pena ya, ni la emoción del momento, merecen lagrimas al viento. ¿ feliz ? es eso lo que quieres saber?
Pues si, muy feliz. feliz con la mujer que yo elegí, y que tu conoces muy bien, a la que hiciste tanto daño
y sufrir, pero bueno, no quiero sacar ese tema, desaparece por donde apareciste, y déjame, a si de sencillo, déjame...
¿Tu nieta? ¿ te atreves a decir, tu nieta ?. Bien, muy bien, haciéndose mayor, pero mejor que me lo digas tu, pues muchas tardes en el parque me comentan,que en tu soledad la observas.
No, ella no te guarda rencor, quizá un día con la edad que tiene, te la encuentres por la calle y seguro que con ella puedas charlar un rato, pero no la pidas mas,
pues mas tampoco te dará.
Se hace tarde. toma, sécate las lagrimas y no derrames mas, pues no tiene sentido ya.
No, mañana, no vendré por aquí, hoy ha sido el azar,
la casualidad ¿tal vez?.
Bueno! ahora empieza a llover, lo que faltaba,
y tu,¿trajiste paraguas?...veo que no. Toma el mio,
que no se diga.
No, no hace falta que me lo devuelvas, quedártelo..
Adios madre...mejorate, pues no te veo muy bien.
Diez metros mas adelante me volvi, ella se alejaba,
mojandose, pisando los charcos, con la cabeza y la mirada simpre a sus pies...
Entonces la grite...¡Madre! quizas...quizas el lunes a eso de las seis...ande por aqui y tal vez podamos charlar, a ver si para entonces el tiempo a mejorado
y el sol vuelve a brillar.
Con una sonrisa de esperanza en su rostro, me despidio, abrio el paraguas y...y entre el agua se perdio.
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