Tu maldito nombre es la única palabra
Proferida por mis labios como un suspiro interminable
Que no sé donde empezó pero tampoco quiero que acabe…
Siento como rasga mi garganta
Que no se siente digna de tal privilegio…
Ni siquiera me permito escribir tu nombre
Porque he privado a mis ojos de verlo…
Intenté borrarlo de mi memoria
Pero tú sigues aferrado a mis recuerdos
Y no es que no te ame
Sino que te amo tanto
Que divino es todo lo que tiene algo de ti.
Tu nombre maldito es quien me roba el alma,
Sí!..., todas las noches cuando no me dejas dormir,
Cuando me atormentas, me silencias y es todo lo que dejas decir…
Tu nombre maldito y tan desgarbado tú
Que me dejaste probas la miel de tus labios
Que es el más mortífero de los venenos
Y aquí me tienes muerta de ti, tan enferma…,
Llena de ti, enamorada…, loca por ti, extasiada…
Y tu nombre maldito aún no me deja seguir,
Ese nombre que me encadena a tu sombra y me hace esclava de ti.
Maldito tu nombre, maldito tan perfecto como tú,
Tan maléfico que temo volver a verte,
Temo por mi alma que solo sabe amarte
Temo por mis ojos que solo saben contemplarte,
Por mis labios que no quieren más veneno que el de tus labios…
Veneno sí!, veneno que me inunda el cuerpo,
Veneno que me hipnotiza todos los sentidos,
Veneno al que soy adicta,
Veneno sin el que no respito…
Maldito tu nombre que se ahoga con mis lagrimas,
Maldita yo que siempre estoy cuando me llamas,
Maldito tu y tu perfección que amo tanto que me da rabia.
Temo no volver a ver la perfección de tu figura…
¡Vuelve a mi lado desdichado!, ¿qué no ves que sin ti todo es amargura?
Cuando no estás cerca se secan todos mis mares
Y hasta llora el desierto tu ausencia,
Cuando no estás mi vacío se hace grande
Y como le duele al dolor que estés para acariciarle…
Cuando no estás aquí no hay principio ni fin,
Cuando tú no estás no sé, no sé para qué respirar…
Haziel te amo, te amo tanto a ti y a tu maldito nombre
Que insulsa se torna mi vida entera sin ti,
Te amo tanto que sin ti no me interesa vivir,
Pero tanto te amo que doy mi vida a cambio de verte sonreír.
Cuando tú estás nada es igual,
Cuando tú estás la luz se fuga con la oscuridad,
El cielo le confiesa su amor al mar,
La luna y el sol se aman con tranquilidad
Y mi pobre corazón se olvida del dolor
Porque cuando estás en mi mundo no existe mayor felicidad…
Pero cuando de nuevo te vas mis sueños conviertes en cristal
Y solo tu nombre, tu maldito nombre logro recordar
Ese que ni en sueños puedo olvidar,
Ese nombre que desde que lo escuché me hizo desvariar
Por esos ojos que miran tal que en el mundo no tienen igual
Ni tus ojos, ni tú nombre maldito los puedo olvidar
Porque te amo Haziel a tu perfección y a tu maldad.
|