Hacia adentro, en el fondo de mi pecho;
Yace una ciudad fría,
Mi pecho es una ciudad,
La ciudad es mi pecho,
He construido las calles con mis nervios,
He construido las calles con mis arterias;
El asfalto es mi sangre,
Esta ciudad no es de nadie más;
Yo soy el alcalde,
Soy el policía,
El delincuente,
El único habitante.
Y como de la nada;
He abandonado mi pecho a su suerte;
Y se está llenando de smog,
Y hacia adentro, muy adentro,
Está naciendo un país,
Un país nuevo,
Para guardar mi ciudad en él,
Para que no se sienta desolada.
Y voy redescubriendo mi ciudad,
Para mi sorpresa,
Ya no estoy solo,
Hay prostitutas,
Borrachines,
Sirenas,
Marineros
Y un unicornio
Que me sonríe y me susurra al oído:
Bienvenido a la nueva república independiente.
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