Huíamos en mitad de la noche, la lluvia golpeaba con furia los cristales y el limpia no daba abasto a retirar tanta agua, los campos eran un barrizal que el coche trataba de esquivar mientras mi viejo cocker no paraba de ladrar amenazadoramente.
Pronto llegaríamos a la autopista y desde allí seria mas fácil buscar ayuda.
Mientras trataba de controlar mi viejo coche, mi cabeza era un torbellino de pensamientos abstractos. Quizás debería dar la vuelta y comprobar si estaba muerto, o tal vez lo mejor seria justo lo que estaba haciendo, largarme.
Mi cabeza seguía funcionando tratando de sopesar cual seria la mejor solución, cuando los faros de un coche me sorprendieron por detrás. Al principio aminore la marcha, pero al irse acercándose un escalofrió de miedo recorrió todo mi cuerpo.
No podía ser, él no, juraría que lo había matado, o por lo menos herido de muerte.
Entre la intensa lluvia ahora se podían percibir los primeros copos de nieve, lo que hacia que la visión seria cada vez peor. El BMW , se hacia cada vez mas evidente, mientras yo trataba de vislumbrar alguna señal que me anunciaría el camino hacia la autopista.
En esas estaba yo, cuando un fuerte golpe sacudió a mi coche parándome en seco. El vehículo perseguidor pronto me daría caza. Trate de arrancar otra vez el mío,pero cuando quise acelerar, algo taponaba las ruedas.
Sin parar el motor, baje del vehículo desafiando al aguanieve que en esos momentos caía con fuerza, enfrente me encontré con la cosa que obstaculizaba la rueda derecha.
Un triste perro, fue el culpable de que yo me quedaría atrapada un tiempo precioso en aquella carretera del demonio.
Entre suceso y suceso no tuve tiempo de comprobar si todavía el BMW me seguía, cuando una vez dentro del coche me gire, las luces habían desaparecido. ¡Que raro! pensé yo, seguro que... o sea cansado... o se ha estrellado el alguna de las nefastas cunetas de la embarrizada carretera. Volví a acelerar con furia mi FORD, esta vez mas convencida de que lo iba a conseguir. Pase a toda pastilla por la señal que anunciaba que en quinientos metros, había una incorporación a la derecha para introducirme en la autopista.
Cuando por fin mis sentidos se tomaron un merecido relajo, una figura fantasmagórica en mitad de la carretera me hizo frenar en seco, haciendo que mi furioso perro volara por los aires. Era él, si, era el cabrón que me había intentado violar en el aparcamiento de aquel apestoso bar dos horas antes, y ahora estaba ahí, esperándome otra vez. Su aspecto era desastroso, la lluvia se mezclaba con la sangre de su rostro, dándole un aspecto realmente asqueroso. Baje del coche dispuesta a decirle que era un perfecto maricon de mierda y que.....de repente vio que otra persona bajaba del BMW, ya no supe si seguir insultándolo, insultar a los dos... o echar a correr.
Decidi por lo tercero, me monte como un rayo en el coche mientras escuchaba las risa jocosas de los dos individuos que invadían la calzada. Introduci la llave en el contacto, gire, pero el coche no arranco, volví a hacer otra vez la operación....y tampoco.
Los hombres ya habían alcanzado mi FORD, y mientras uno lo golpeaba con toda la rabia que fue capaz, el otro, al que desgraciadamente ya conocía, se reía de mi haciendo representaciones obscenas por el cristal.
Seguí intentándolo como una loca, mi perro estaba echo una autentica furia, pero sus ladridos no intimidaban en absoluta mis atacantes. De pronto mi coche arranco, metí primera y salí zumbando, en la salida, la aleta de atrás golpeo con furia a uno de ellos cayendo al suelo. Por el espejo retrovisor contemplaba como, el personaje que estaba en pie, hacia gestos de prometida venganza.
De nuevo mi coche freno en seco, pero esta vez... porque yo quise ejecutar esa acción. Hice dos perfectas maniobras, y mi coche quedo mirando hacia ellos. Pude notar con total seguridad el gesto contrariado y a la vez de alerta en las caras de mis atacantes. Acelere como si de un formula uno se tratara y me dispuse a embestir contra ellos....
Ya amanecía cuando llegue a la autopista, los campos estaban empapados por el agua de la noche y un hilillo de sol despuntaba por entre el horizonte, acelere cuanto pude mi potente BMW y desaparecí en la inmensidad de la mañana.
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