Abejas y mosquitos,
miel y bazofia,
dulce elixir... espeso color oro,
con el dedo repaso tus labios,
esparzo ese oro fundido en estomagos,
si, de pequeñas entrañas a tu gran entraña,
esa con sangre y comida.
Alimento tu enjambre...
Bueno no abras mucho la boca,
ahí es cuando entran los mosquitos. |