Miento a las voces que susurran, diciendo “te amo”.
Desesperadas vuelan por esta habitación
buscando tus ojos, tu boca, tu piel.
Con tristeza se callan,
pues, saben que un futuro incierto
anda dando vueltas por los sentimientos.
Futuro que como huracán se avecinan,
para destruir todo lo que costo con el tiempo.
Sonriente te paseas por mi mente,
recordándome que soy tuya,
sin embargo tu amor de otra.
Me elevas con tus alas,
me guardas bajo tu sombra,
no obstante mi alma llora.
Solloza de angustia que cada día crece junto con este amor.
Sombras vagas de desesperación, de descontrol
devastan lo poco que me queda de esperanza e ilusión.
Mi corazón atado por tus manos,
dependiente de ti,
prisionera de tu luz.
No me dejes aquí, por favor, mendigando tu amor.
Dedicado a Platon.
Bajo tus alas se aguarda la proteción
[ E b Y o e Î ]
|