INFIEL
Cuando evoco tus ojos de arena,
te respiro en la calma del aire
y tu humeda noche sedienta
me redime de todo ideal.
Cuando entierro mi angustia en tu cama,
estoy vivo muriendo en tu sexo
violando la paz que quebrantas
en tus muslos esquivos de sal.
Hundiré mi mirada en tu ombligo
y mis manos manchadas de furia
trocarán en sudor el granizo
y tus senos en mi carta astral.
El rumor del perfume que late
inundando las nubes y el alba,
es la lluvia caliente que cae
como niebla con sabor a miel.
Mi futuro está siempre al acecho
y si tu al regresar del olvido
reconcilias mi sed y tu cuerpo,
sembraré tu interior con mi hiel.
En tu vientre donde se refugia
tu libertad y mi deseo loco,
es tu ausencia mi mayor renuncia
y mi sino es aceptarte infiel.
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