Centellando en la noche cae....
Desde la oscuridad prodigiosa del averno
Asciende desde la entrañas el cuerpo revestido de fuego.
Sus crímenes han escuchado en la sala carnicera.
Demonios dioses son lo mismo, y el despojo fantasma en la cruz se ha podrido.
Cuando el martilló cae sangrante golpeando el estrado, él ya se sabe inocente.
Nazareno sonriente lame sus clavos,
Su máscara horrorosa cae al fango.
Ya las luces en la sala carnicera no brillan....
Vestido de negro el hombre, hijo de Dios, sale a la calle del vicio.
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