¡Oh Solitaria!
¡Oh Solitaria!
Tu que exploras casi siempre tu correo
esperando con pasión que llegue el día
en que cures desde allí tu desconsuelo.
Cuando vea en tus ojos reflejada
la quietud, de tus pupilas encendidas;
cuando sepas que la magia de la red
ha cumplido para tí la hechicería
de poner ante tus ojos la poesía
del Amor que acallará tu sed.
¡Oh Solitaria!
Que recorres, con mirada sorprendida
las líneas que dicta el corazón,
a personas de entidad desconocida
intentando, como tu, ver la emoción
reflejada en tu ojos soñadores;
y en tu mesa, tu café abandonado
a los dioses de los vientos, tu pasión
se deshace lentamente, en humo azulado
y se enfría, suavemente tu canción.
¡Oh Solitaria!
Tu que escuchas, a tu alma renacer
cuando lees el amor en estas líneas;
tu que sientes a mi corazón gritar,
y que sabes que podría perecer
sin Amor, aquí encerrado, en estas teclas,
recitando mi poema sin saber
cuánto tiempo he de anhelar
cuánto tiempo he de esperar...
¡Oh Solitaria!... Tu despertar.
IGnus Phantom.
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