La ausencia de la visible luz en los interminables pasillos de la eternidad, llena la boca de palabras necias.
Esa luz que nos entra por la corona y nos recorre antojada de transformarnos, trasnfigurarnos y soltarnos entre las ondas de la piscina universal.
Llena la ausencia, calma tu deseo, vibra en tono silente hasta el amanecer complejo donde las ilusiones vencidas se entregan al frío mármol.
Suelta tus amarras, libera tu alma, parla en vida clara y revuelve las vivencias; entrega tu momento al presente eterno. |