Entre sollozos, recordè su voz
aunque lo negara, necesitaba percibir de esa magia,
aun invalorable, pero distante ,
su mirada me abrazo.
En algùn y recondito silencio
bese tu nombre, escuche ese cuerpo,
filosofada piel que acelera mi existencia
elevando a lo mas bajos mis deseos.
La noche nuevamente secuestraba mis ojos ,
mi respiraciòn recorrìa y degustaba
cada trazo del ficticio relieve,
hasta disipar cada uno de los sentidos,
fundirlos y descubrir tan solo aquel,
aquel semejante a la locura.
Despertare para volver a sentirte,
lejos en la distancia,
y aun asì apreciar tu ausencia,
incluso en la presencia,
para comprender asì
la libertad de tus alas extendidas,
que apresan aun màs mi andar.
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