No te puedo dejar, no me puedo alejar. Aunque tú fuiste la que creyó que me podía engañar; tú eras la que decía que no alcanzaba a ser un hombre entero.
Veo tu cara en la televisión y todo alrededor de mí se convierte en miedo.
Cuando seas la mujer que quiero, estaré esperándote aquí, en el mismo lugar.
No sé que creer, tú siempre has sabido fingir, sobre todo el dolor.
Cuando seas la mujer que quiero, seré el hombre que odias.
Terminarás muerta al final, terminaremos muertos, terminaremos muertos aquí mismo.
No me puedo distanciar de ti. Tú fuiste la que creyó que mi mitad no alcanzaba a la tuya.
Veo en tu cara en la calle y todo alrededor de mí se quema, pero aún te veo tan clara.
Cuando sea el hombre que quieres, estaré esperando por ti.
No sé que creer, tengo tantas cicatrices gracias a ti.
Cuando seas la mujer que quiero tendremos un día perfecto.
Estoy tan distante de mí mismo, supongo que nunca quise creer que te lo podrías llevar todo sin darme tiempo ni siquiera de llorar.
No creo en la televisión, tampoco creo en el miedo; sólo sé que cuando estés buscando estrellas estarás mirando directamente hacia mí.
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