No-Forma
Señores lectores:
Esto no es un cuento; ni una novela; esto es un hecho de la vida real, acerca del cual deseo alertarlos, para que no sufran las mismas consecuencias que yo, porque ya estoy completamente perdido y olvidado...
Todo sucedió en muy poco tiempo; creo que nunca llegué a notar del todo la diferencia; salvo en esas ocasiones en que sobreviene ese tremendo dolor; o los mareos, o tal vez cuando pierdo el uso de la conciencia durante prolongados periodos, y no se realmente qué hice, o dónde estuve...
Al principio, la humanidad no tenía ni idea de lo que iba a ocurrir, no estábamos preparados para ellos... los “No-Forma”. Ese es el nombre más aproximado que pudimos encontrar en nuestro mundo; ya que en el suyo no existe nada parecido a un lenguaje.
Los No-Forma no eran habitantes de ningún planeta conocido, o desconocido; simplemente vivían en un universo intermedio entre la materia y la energía del nuestro.
Ellos se caracterizaban por una particularidad muy extraña para nosotros: no tenían forma, en cuanto a cuerpo se refiere; o sea, no tenían cuerpo, ni nada que se le parezca; ni una pizca de materia, ni siquiera un poco de energía, simplemente no existían para nosotros... hasta ahora.
El hecho es que el universo de los No-Forma estaba agotándose, y no encontraron mejor esperanza de sobrevivir que la de invadir el nuestro. Pero esto no era fácil para seres sin cuerpo; así que, como eran extremadamente inteligentes, idearon la manera de tener interacción con los metales; a través del magnetismo; y utilizando este sistema, fabricaron robots.
No sería tan malo, si hubieran llegado sólo hasta ahí, pero desgraciadamente, una vez que descubrieron nuestras transmisiones radiofónicas, aprendieron tanto de nosotros, que no sólo nos conocían lo suficiente como para apoderarse de nuestro planeta; en ese caso hubiéramos luchado hasta el final; sino que sabían lo suficiente como para comprender lo que significaban los sentimientos humanos. Tan bien lo habían aprendido, que aprendieron a desear fervientemente. Y lo primero que desearon fue experimentar otros sentimientos, pero al no tener forma, (terrible contrariedad), se les dificultaba muchísimo.
Así que durante largos años, nos estudiaron ante nuestra inocencia; sin que nosotros nos diésemos cuenta... casi. Sí, hubo algunos casos de personas que decían haber sido abducidas (secuestradas por extraterrestres), y de otras que decían haber visto luces, y naves en el cielo, pero muy pocos les prestaron atención; ya que nunca se conseguían pruebas contundentes. Esto habla de la habilidad de nuestros invasores, ya que sabían muy bien como solucionar este tipo de problemas; estaban alertas ante estos casos, y actuaban rápidamente, ya que se habían preparado durante años.
Con el tiempo, fueron aprendiendo más y más de nosotros; al punto en que lograron lo que buscaban: Luego de estudiar a conciencia el cuerpo humano, descubrieron que a través de una pequeña operación quirúrgica, se podía modificar el estado electrónico de una de las neuronas del cerebro (como un chip); de forma que ellos podían ingresar al mismo sin ningún problema, (ya que el inconsciente no ofrecía ninguna resistencia), y luego controlaban el cuerpo a su antojo.
Esto era un grandioso descubrimiento para ellos; pero no se imaginan lo que significó para nosotros: No perdimos del todo la conciencia, eso hubiera sido un cambio completo; no, simplemente compartimos el cuerpo con ellos; pero ellos tienen el control casi todo el tiempo; salvo cuando duermen, que es el momento en que nosotros podemos recuperar el control, y operar casi sin que lo noten.
Al principio, era muy desconcertante… Las piernas no responden, el cuerpo se mueve involuntariamente, se levanta y camina sin que sepamos por qué… Pero después se fue convirtiendo en algo verdaderamente trágico; los invasores pretendían sentir todo tipo de emociones, y digo TODO, porque experimentaron dolor, angustia, peligro, violencia... Fue simplemente horrible.
Algunos comenzamos a organizarnos por las noches, (el único momento propio), para ver si podíamos recuperar nuestros cuerpos y salvar a la humanidad de alguna manera. Contábamos con que los No-Forma, tenían que “convertirnos” de a uno, lo cual les lentificaba bastante la tarea. Pero entonces, en nuestro mejor momento, fuimos atacados exactamente por donde más nos dolía; ellos encontraron una forma de convertirnos en grupos más grandes; y prácticamente sin control. Los invasores se esparcieron como un virus, y la agrupación de los “Anti-No-Forma”, murió casi instantáneamente.
El nuevo método consistía en “cambiar”, el estado de nuestra famosa neurona, a través de un medio visual; podía ser un dibujo, un cartel, un texto... El caso es que cuando cualquier persona leía un texto escrito especialmente para realizar la conversión, la misma ocurría sin remedio, y sin que la persona se diera cuenta.
Luego de una gran cantidad de estudios, logramos descubrir en lo que consiste: Se trata de escribir textos que contengan algunos puntos suspensivos... ubicados en los lugares correctos... provocan un efecto bastante especial...
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Lo lamento; tengo que informarle que en este momento, ya no queda ningún individuo que no haya sido convertido. Desgraciadamente, los No-Forma interceptaron nuestro mensaje... Y Usted, ha sido el último...
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IGnus Phantom. |