[…]
Me descubro, sonriendo despacio.
Observo, mi rostro engalanado por la sonrisa clara, de la más intensa felicidad.
Me veo, inmerso entre nubes de ilusión, insuflando a cada instante la vida que en mi Corazón fluye.
Y entonces, descubro que mis ojos sueñan; mi Corazón late por una razón; y se despierta entre bostezos; descubriendo asombrado que comparte el lecho con alguien… un hermoso ángel abrazado a su incorpórea Alma.
Es sencillamente Hermoso saber que el Corazón ya no late solo… Es un milagro comprobar que cada latido es correspondido por el Corazón afín; es increíble saber que otro Corazón es capaz de sentir lo mismo que siente el mío…
Este sentimiento que embarga hasta la locura, que enloquece hasta que parece que puedo explotar, que explosiona mis sentidos hasta el punto en que creo que estoy flotando, que flota en mi Alma como si fuera simplemente una hermosa y liviana burbuja, que burbujea en mi sangre convirtiendo mi pasión en un gigantesco mar de emoción, que me emociona hasta las lágrimas de felicidad; la felicidad que me da este único y maravilloso Amor.
IG.
|