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Inicio / Cuenteros Locales / Claraluz / Dos ciudades, un parlamento.

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“No dejes de pasear por el Danubio./ Tampoco pases por alto las tiendas, allí todo es muy barato./ No olvides el Parlamento, eso no puedes perdértelo.
Todos mis compañeros de trabajo me bombardeaban a información sin yo solicitarla. Se pisaban unos a otros mientras intentaba retener en mi memoria lo máximo posible.
-Está bien chicos - interrumpí- .Ha quedado muy claro todas las posibilidades que tiene Hungría, además llevo un mapa y he señalado los circuitos más importantes.
Me despedí de todos entre besos y abrazos prometiendo tomar muchas fotografías.
El vuelo fue largo y algo pesado pues hicimos escala en Alemania.
Ya en Hungría un taxi me llevó hasta el hotel “Mercurio Buda”, en pleno centro. Eso fue lo primero que aprendí, que el Danubio no pasa por una ciudad sino que separa a dos ciudades; Buda y Pest. La primera es la llanura donde se encuentran los monumentos más importantes, las zonas comerciales y donde los viandantes se mezclan en un ir y venir cosmopolita. La segunda se alza hacia la montaña en la zona de ocio. Pest es un nombre de origen eslavo y significa “horno”. Es allí, en la base del monte Gellért donde se encuentran unas famosas fuentes termales. En lo alto de la montaña se encuentra la catedral de pórtico medieval donde la II Guerra Mundial dejó su huella en forma de balas y cañonazos proyectados en las murallas. También dejó secuelas arquitectónicas al volar todos los puentes de la ciudad, el primero en reconstruirse fue el puente de “Las Cadenas” que une ambas ciudades.
Una pequeña embarcación de dos cubiertas me llevó por el río, desde donde tomé fantásticas fotografías. Los asientos eran numerados y a mi lado se sentó un joven compatriota. Fue una sorpresa para mí tropezar con alguien que hablara español. Me dijo que se llamaba Claudio y era de Asturias.
- Yo soy Eva, de Barcelona.
- Encantado.
Para él aquella no era su primera visita al país, su novia llevaba dos años realizando un master en la capital y él venía a visitarla siempre que podía.
- En dos días presenta la tesis final por lo que está muy ocupaba - me dijo -.
- Yo es la primera vez que visito Hungría. He visto casi toda Pest, me queda por descubrir Buda.
- Durante estos dos días en que Raquel, mi novia, está de exámenes puedo hacer de cicerone por los lugares más emblemáticos. Conozco muy bien esta ciudad. ¿De cuántos días dispones?
- No quiero molestarte, por favor.
- No es molestia, me harías compañía y será un placer enseñarte la ciudad.
Paseamos por la peatonal calle Mayor donde encontré regalos para todos, a precios muy bajos. En la capital se trabaja mucho la madera y el cristal. No pude resistirme a un hermoso joyero de madera tallado a mano y unos pendientes de cristal color verde esmeralda. Almorzamos en esa misma calle.
- Ahora te enseñaré El Parlamento -me dijo – mientras tomábamos el café de la sobremesa.
- Está cerca de aquí ¿verdad?
- Si, podemos ir caminando.
En diez minutos llegamos a los jardines del parlamento y observamos la larga fila de turistas que esperaban para entrar. Claudio recordó que un amigo suyo y compañero de Raquel en la Universidad, trabajaba allí de seguridad y lo llamó por teléfono. Al momento un joven alto y corpulento nos hacía señas con la mano y nos acercarnos a una puerta auxiliar.
Al llegar, Claudio y él se saludaron con un afectuoso abrazo.
- ¿Cómo está Raquel? -le preguntó -
- Bien, ahora en la recta final de su master, muy apurada con la tesis.
- Disculpa - me dijo Claudio- no os he presentado, este es Israel.
Era un chico muy simpático y amable. No tuvimos mucho tiempo para hablar y se disculpó por no poder enseñarnos él mismo el edificio, estaban escasos de personal y en época estival era cuando más trabajo tenía. Vigilaba la puerta de metales y el scanner de seguridad de la entrada.
- No te preocupes -le dijo Claudio- ya has hecho bastante.
- Encantada de conocerte Eva, espero que disfrutes de la visita – me dijo -
- Encantada Israel. Gracias por todo - respondí-
Subimos las escaleras de la entrada, eran de mármol blanco y estaban cubiertas por una alfombra roja. Llegamos al salón principal recubierto de hermosos tapices y una gran cúpula central.
Luego visitamos la sala de reuniones, tenía forma de “U”, delante de cada asiento un trozo de madera color cerezo hacía las veces de mesa y una chapa dorada llevaba inscrita el nombre de cada parlamentario.
- ¿Me disculpas un momento? No tardo - me dijo Claudio- tengo que ir al lavabo.
- Si, no te preocupes - le respondí- aquí te espero. Estaba ensimismada con los destellos dorados de aquellas sillas cuando escuché a mi espalda una voz grave. No presté atención hasta que volvió a repetir las mismas palabras con el mismo tono. Al girarme encontré un señor alto, moreno y de mirada inquisidora que con suma agilidad me esposó y llevó a una sala contigua sin que pudiera defenderme ni ser escuchado mis gritos de auxilio.
Sentenció con un precario español: “No grite o tendré que amordazarla”.
-¡Habla mi idioma! ¿Quién demonios es y por qué me ha esposado?
No me respondió
-¿Quiénes es? - volví a preguntar- antes de que el miedo se apoderara también de mi voz.
- Esa no es la pregunta - dijo- La cuestión es que me responda usted a mi ¿Quién es y por qué me está siguiendo?
- ¿Seguirle? – le respondí atónita- .Pero si no le conozco de nada, no le había visto nunca antes. Soy una turista española que está aquí de vacaciones.
- Eso es mentira, usted es una espía y lleva varios días persiguiéndome.
- ¿Pero qué dice? ¿Por qué cree que le persigo?
- Le repito que las preguntas las hago yo - dijo con voz más seria y grave-
A mi derecha había una cafetera y un sofá, al frente un televisor. Me di cuenta que estaba en un office y que allí no habían cámaras de seguridad.
El tipo sin dejar de prestarme atención, desplegó unos planos que miraba con atención y silencio.
- ¿Qué es eso?- pregunté- ¿Qué hace?
- Es algo que usted conoce muy bien, los planos del parlamento.
- No me cree ¿verdad?
- Por favor, cállese, me desconcentra. Esto está lleno de policías, si usted me ha descubierto seguro que sus compañeros también lo saben.
- ¿Saber el qué? Le repito que no soy espía. Ni le conozco ni me gustaría volver a verle en la vida.
- ¡Silencio!- musitó- Alguien viene, como hable le corto el cuello.
Desenfundó un afilado cuchillo y se quedó quieto en la mesa, inmóvil para no hacer ruido.
Realmente temí por mi vida.
Un golpe seco nos sobresaltó, de una patada echaron la puerta abajo unos agentes de seguridad. Los policías se identificaron y en décimas de segundos redujeron al hombre y se lo llevaron esposado.
Una policía se me acercó con una sonrisa tranquilizadora y me quitó las esposas.
- ¿Qué ha pasado?- pregunté-
No habla español pero movía las manos intentando tranquilizarme y pronunciaba unas dulces palabras ininteligibles para mí.
Al momento entro Claudio en la sala.
- Eva ¿Estás bien?
- Claudio ¿qué es todo esto?
- ¿Estás bien?- volvió a preguntar-
- Si, no me ha hecho daño, pero por favor dame una explicación.
- No lo sé y no es fácil de explicar. Regresé del lavabo y al ver que no estabas allí te busqué por los alrededores pero al no encontrarte llamé a Israel para que me ayudara. No me han dicho gran cosa, tan solo que es un tema muy delicado y que llevaban mucho tiempo detrás de ese tipo. Burló a todos los agentes de seguridad porque iba camuflado detrás de unas gafas, un peluquín y ese falso bigote.
- ¿Es un espía? – pregunté-
- Eso parece, pero no pueden decirme nada más.
- ¿Sabes? No iba mal encaminado, era inteligente. Sabía que alguien estaba detrás de él, y me confundió a mí con uno de ellos.
Llegaron los demás agentes, todos me trataron con amabilidad y se excusaron por no poder darme más detalles. Los superiores tomaron nota de mi declaración y al finalizar entró Israel.
- ¿Estás mejor?- me preguntó-
- Un poco si.
- ¿Quieres una tila?
- Si, por favor, pero que sea doble.


Texto agregado el 12-11-2006, y leído por 107 visitantes. (10 votos)


Lectores Opinan
2006-11-19 19:22:06 Buena prosa, no es fácil hacer un relato con cierta dosis de intriga, y menos todavía ambientarlo en un parlamento europeo donde se supone que las medidas de seguridad han de ser excepcionales. Es un capitulo de una novela.+++++ crazymouse
2006-11-19 14:33:35 ufff... yo tambien quede con ganas de mas. La continuas??? besos.lau. aruald
2006-11-16 21:59:48 Qué historia!!! Me quedé con ganas de más!!! Un abrazo***** anyglo
2006-11-16 20:16:59 un magnifico relato. ***** eslavida
2006-11-16 19:42:27 Envolvente relato ***** :) AzulMarina
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