Te recuerdo suave y serena,
como la brisa matutina
que acaricia los sentidos
al amanecer...
Como la brisa matutina
que despierta mis ansias
y las convierte en afán,
mis alegrías en lágrimas
presas de la jurisdicción humana
de un llanto sincero,
risueño y capaz.
El amanecer que compasivo,
entrega soles y ensenañzas
comprensión y belleza
incomparables, insuperables,
completos e ineludibles,
inolvidables...
Suave y serena como los versos
que corresponden la sensación
grata y compuesta.
Como un refresco liviano
que recorre la vida,
la acaricia cada milimetro
la renueva, la inunda
le da fuerzas... convicción. |