De pequeña,
Tu nombre me rondaba
Llamé así a mi muñeco.
Lo coloqué en inglés
Era menos evidente.
Tampoco hoy puedo hacerlo,
Está prohibido.
¿Por qué?
En la oscuridad de noches,
De miedo,
Era mi compañía
Mi bebé.
Lo bauticé mil veces,
Derramando agua sobre su cabecita de goma
Haciendo tortas de barro,
E imaginando que el papá
¡Tú... llegarías!
Eras padre y marido ideal,
Inventado por mí.
Para mí.
Así perdida en la profundidad
de tus ojos
trataba de imaginar
tu mirada.
Entonces...
No te amaba,
Ni estaba unida
Al hombre que te habita.
Kilómetros nos separan,
Mis manos te sienten,
No te tocan.
Mi boca se amarga
buscando la tuya
que se escapa,
Mientras mi piel,
Se llena de melancolía
al no tenerte
Agua salada,
Desamparo...
Espinada caricia...
Mis labios,
Sienten sed inaguantable.
¡Al pensarte!
Ellos, no la pueden saciar.
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