Dueño del mundo
La cara al viento, sangrando el alma
percibo el mundo, donde aun clavas
cientos de Cristos que aun no salvan
este mal mundo, de tierras malas,
de gentes peores,
de pobres gentes,
de poco tiempo que aun no ha muerto.
No es el tormento lo que se encoge,
no es mas la vida que lo recoge.
Dueño del mundo que no conoces
de aquellos soles
que ya no brillan
Dueño del mundo a tu oído
no ha llegado el llanto fluido
de aquellos niños que ya no comen,
que solo viven en vida muerta,
que ni de amor, ni de alma suelta
han conocido dádiva tuya.
Dueño del mundo
qué mundo el tuyo
qué pobre mundo, agreste y frío
no es el mío, es solo tuyo
Dueño del mundo, tan solo tuyo
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