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Laura luna

Cayo la noche cuando el sol se metió entre los cerros como una lluvia de espinas que se ensartaban entre el tejido de la vida, recordó, de donde venia y estuvo recordando una vida, pero la vista se le nublo como cuando trataba de recordar cuando había tomado su primer mezcal, y pues no lo sabia y el ultimo tampoco cómo si no se tomo el primero.
Libres las manos podía apachurrar el pescuezo de una gallina para comerle el caldo de su sangre caliente, como hacia con las iguanas pensando que lo que se bebía era el blanco y dulce pulque en las tetas de una mujer recién parida o próxima a parir, pensar en la noche era como dormirse en la sabana que nunca tuvo, el vivía en su caminar, no sabia desde cuando transitaba cruzando desiertos para llegar donde el soplo del viento.

Estaba viejo y caliente como la tarde, cuando se perdió buscando peyote y lo encontró y se metió en veredas de las que no pudo salirse, se quedo en la memoria de ellas donde encontró solo el camino que lo llevaba como escurridera hasta un lugar escondido entre el negro de una cueva que bostezaba tierra con esqueletos de alacranes muertos de sed, sentía o pensaba, no, no pensaba, era la luna que goteando le cubría su desnudez la que lo tocaba como su mujer, aunque ya no recordaba ni su nombre, el la llamaba Laura Luna, porque la sentía de noche, desnudo el y ella fría, la luz se subía a su cuerpo y lo cubría de leche, después tenia que despedirse al aparecer los rojos de su amante, el día le dejaba un beso sepia al tiempo le decía mira Laura Luna, mira mi cuerpo crucificado con espinas de maguey, cada día me clavas una mas adentro, dime porque te fuiste y me dejaste en un charco de soledad como única compañía, fue por oro verdad, cuando te tragaste el mío y me secaste el arroyo de vida, ahora se que estas ahogada y borracha de mi y vomitas mi recuerdo pero como los perros te lo comes de nuevo, y me llamas a mi falso, borracho, ladrón, tu que te estas cayendo de nieve y lluvia en los ojos, y bebes fermentada la noche, pero yo me dormiré esperándote en mi charco de cadenas frías, donde me quedo haciendo argollas de pasos con el cogollo de tu vida, ya te fijaste Laura luna como nos mira la noche llena de tinieblas y fantasmas de estrellas muertas.
Como quisiera que no fuera tu alma, alma de lumbre y traición, pero te quise tanto que en el ojo-espejo de tu laguna me ahoga tu palpitar con su respiro de ola que se mueve como vestido de fiesta, recuerdas tus 15 años cuando te tire a la basura, ya sabia yo que ese era tu lugar pero te quería tanto que te saque y te puse en el altar de la pared, con un clavo te colgué de la orilla de tu vida para seguirte en las buenas y en las malas y llorar en tu hombro cuando quieres llorar, porque te llueven las desgracias y estas en tu noche de obsidiana llena de preguntas sin respuesta, como el ojo del ciego que te atrapo y te toco con su pene el cuerpo para dejarte sembrada la piel de hongos, que tu dices que no es enfermedad que es un jardín de trufas de cuerpo, que salen de noche para beber lagrimas de luna, pero que dan comezón todo el día porque su deslizar es tu muerte, porque el alma se te esta resbalando, ya toca el suelo para sembrarte y te jala, pa-bajo, como la intención de un mal comportamiento.

Antes en el reparto de las tierras te toco el yermo por camino, con su soledad como compañía, entre dunas de recuerdo y llanto de arena, ya duerme en mi dulce amor, Laura Luna, enamorada de mi piel plumaje de tu recuerdo, solo eso quedo de mi, un arroyo seco, solo una vereda que da sombra de piedras, se fue hace mucho con mi llanto, ahora navega agua oxidada de recuerdos, ¿has visto nubes enmohecidas… como mariposa rechinantes, ranpantes y de cristal de viento, olas de vida, impulsadas por el redondo mundo que gira eternamente, siempre aplastándolo todo.

Eso es este pedazo de charco con huella de vida seca, aDios Laura Luna, me envenenare la vida con la ponzoña de tu teta de luna entre nubes de rocio.
® Gustavo García Gutiérrez


Texto agregado el 29-11-2006, y leído por 185 visitantes. (17 votos)


Lectores Opinan
2007-01-20 11:36:09 Me ha gustado hasta el título. Historia muy bien narrada. Felicidades. Un saludo de SOL-O-LUNA
2007-01-15 02:10:02 Muy interesante, muy bien logrado.Tiene una fuerza que atrapa desde la primera hasta la última línea. Y bueno, corrí a verlo por la llamada de un amigo que me comentó la gran casualidad que hay aquí. Resulta que mi nombre real es Laura Luna, bueno, el que está en la cédula. Que cosas. Ahhh.... independiente de las casualidades, mis cinco estrellas.- Lestat_ DeLioncourt
2007-01-04 19:48:22 ¿Acaso puede el mendigo soñar con la manta que nunca le abrigó ni tuvo su cuerpo frío? ¿Puede el huérfano recordar la cara de su madre muerta, la luna estéril de las ubérrimas ubres? Y es que la felicidad es esa sombra, el reflejo de algo que se recuerda como "estrellas vivas", pero a él sólo le alumbran su sombra. azulada
2006-12-24 06:49:00 Viejo amigo tu relato a tu estilo inconfundible, lleno de poesia uno va caminando sobre elrelato y a la vera saltan la metaforas como aves o liebres que la mirada persigue... te dejo un abrazo... rub sendero
2006-12-23 15:33:04 mucha intensidad hay en el relato, nostalgias, recuerdos que duelen y matan de a poco, a veces hay que dejar los dolores a un lado y segir viviendo con otros dolores y otras alegrias, un texto adictivo, o de vida adictiva a laula o al peyote, ambas cosas mataran al protagonista ***** curiche
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