INSPIRADO EN PIEDRA DE HORNO, de Nicolás Guillén
OLVIDARTE
Otra vez tus manos desangran
frío sudor, salmuera leve
nube en superficie
de cristales entornados.
Te cuelgas de nuevo en cualquier hora
de elfos, de ninfas o sirenas
que no saben sino volver a traerte.
O esos gnomos que gesticulan
y hunden los pulgares
en sus cintos ostensibles y se sostienen
sobre botas de grueso cuero marrón,
columnas vivas en un verde que palpita.
Tantas sobre tantas son las ocasiones
que quisiera olvidarme ya de ti.
Ya por siempre.
Que te extingas
en los recuerdos de amarillo.
Aún los más atesorados.
Quisiera pulverizarte contra el mapa obtuso
de nubarrones en siembra de afuera,
o sepultarte en las brumas de dentro,
desleída tu memoria.
Perdida ya por siempre.
Quisiera olvidar tus manos
en mi tez o en mi carne pálida,
con ese dulzor de sábanas añejas
que no paran de destilar su aroma
turbio y salvaje
que termina por cubrirme
con espasmos de liquen...
No. Ya no son fríos,
pero son como de muerte
rondando en círculos
Mientras la vida me espera.
Ángeles Yagüe
|