Porque lo veo imposible, una estupidez que ocupa mis horas, que ocupa mi cama, mi almohada, mi mente, mi alma. Una tontería tras otra, y otra más… ya son costumbre. Palabras tontas, risas fáciles que me desgastan. Un no te quiero querer, pero deseo amarte como nadie. Una sonrisa boba mientras hablas, y yo que niego tu actuación. Porque no existes, existes sin existir, eres mente pero no cuerpo. Eres una idea ideal a la que quiero negar y niego. Te niego porque te tengo dentro y no sales.
Soy yo la única que te hace existir, la única que te hace crecer ante la indiferencia, la que te hace juguete de su imaginación. Soy yo gran directora de la película de nuestra vida. Yo, la única guionista… y me hago daño. Me hago salir de todo, sonreír por ninguna señal. Te hago marioneta de mi teatro, y aunque te quiera dejar, no puedo soltar las cuerdas. No puedo dejar de dibujar y crear, no puedo dejar de creerme mis propios cuentos.
¿Viviré de ilusiones? Bonito, porque soy alegre, pero termino por hundirme en lo irreal, en ti, que no eres nadie. Llego a ponerte como excusa de mi sonrisa, mientras no te lo mereces, porque no te quiero, porque ni si quiera te veo, ni acaricio tu pelo, ni te miro a los ojos, ni me contagias tu risa...
Te quejarás ser protagonista de mis ilusiones, el que me hace dudar, reír, soñar… te quejarás.
Creo que busco que alguien me bese la frente y se lleve todas mis ideas. Pero, ¿quién me sabrá besar? |