Se entremezclan las barreras.
Nociones que nunca llegan.
Y entre la sensación:
Tu tren...
¡Ese que nunca llega!
El que desvela en las velas,
Al que le aguardas no llega.
Mañana no existe espera,
Pues el sol marchita pronto
Y envejecen nuestras venas.
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