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Inicio / Cuenteros Locales / vaerjuma / El sueño (a Chepe08)

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EL SUEÑO

Se conocían desde hacía algún tiempo. Trabajaban en la misma repartición de la Administración Pública Central y estudiaban en la misma universidad, aunque nunca se habían hablado más allá de lo necesario. Él se moría de amor por ella, y ella, sabiendo, se divertía muchísimo con los sentimientos de él.
Tropezaron en la calle una mañana. Ella estaba mirando las vidrieras de las tiendas de moda y él venía caminando distraídamente con un diario aún sin leer bajo el brazo. Cuando por fin terminó de ayudarla a juntar las cosas que se le habían desparramado por el suelo en el encontronazo, él intentó despedirse invocando una tarea inaplazable, y le pidió disculpas una y otra vez, con la cara encendida por la vergüenza.
-¿Ya tenés que irte?... –le dijo ella, dispuesta a hacerlo sufrir un poco más, disfrutando, y sabiendo que la cara encendida de él no era sólo por el tropiezo.
-Sí, estoy apurado… Es que tengo que terminar de hacer algunas cosas…
-¿Y tan importantes son esas cosas tuyas que no te dejan invitarme a tomar un café por ahí?...
-Es que…
-Es que tengo tantas ganas de tomar un café…
Fueron hasta un bar cercano y se sentaron a una mesa bastante alejada de la vidriera principal. Aunque, en realidad, y ante la indiferencia del mozo que ni siquiera los miró, terminaron por no tomar nada.
Ella buscó sonsacarle uno y otro tema de conversación y él contestó casi exclusivamente con tímidos monosílabos, una y otra vez… Ella disfrutaba con eso; viéndolo sufrir y transpirar.
-Anoche soñé con vos –dijo él de pronto, más colorado todavía, y sacando valor desde alguna parte.
-¿Conmigo? ¿De verdad?... ¿Y qué se te dio por soñar conmigo? –preguntó ella, coqueteando, y disfrutando ese coqueteo que lo intimidaba aún más.
-No sé. No es que haya querido soñar con vos. Soñé, nomás.
-¿Y qué soñaste?... Si es que se puede saber, y si es algo que se le pueda contar a una dama, por supuesto -insistió, pícara y soltando una carcajada que llenó el aire de cristales y de luz.
-No fue un sueño feliz, pero bueno, te cuento… Soñé que venías en un colectivo rojo desde Santa Fe hasta Paraná y…
Ella dejó de reír bruscamente, lo miró con disgusto, y cambió en seguida de actitud para ponerse a la defensiva.
-Ah, viene por ese lado la cosa… ¿Quién te contó?
-¿Contarme? No, nadie me contó nada… De verdad, lo soñé…
-Alguien debe haberte contado el sueño que tuve anoche, y ahora te estás divirtiendo, ¿es así?...
-No, te lo juro. Anoche soñé con vos.
-¡No me mientas!
-No, no te miento. Anoche soñé con vos, te lo juro de verdad –insistió él…
Ella lo miró directo a los ojos y lo desafió con una voz tan gélida que él pensó que no iba a poder volver a hablar.
-Contame tu sueño conmigo.
-Es que…
-Contame.
-Fue un sueño, yo no lo busqué… Los sueños se sueñan y listo.
-Contame, dale.
-Fue así: yo venía en un colectivo desde Santa Fe, uno rojo, lo que es raro porque no hay colectivos rojos desde Santa Fe hasta Paraná pero, bueno, fue un sueño y, además, en ese momento no presté atención a ese detalle…
-Seguí.
-Sí... Vos ibas sentada en la segunda fila de asientos, atrás del conductor. Ibas leyendo un libro o una revista, no me acuerdo, y yo me senté atrás tuyo…
-Una revista.
-Bueno, si te gusta, era una revista.
-No es que me guste; era una revista. Una revista Caras… Y el conductor era uno gordo, de bigotes, que parecía una morsa, con un diente de oro…
-Sí ¿Cómo sabés?
-Porque ese es mi sueño… Yo soñé lo mismo anoche…
-¿Tu sueño?...
-Vos subiste en una de las paradas del boulevard y tenías una campera con el cierre roto…
-La negra de cuero, sí…
-Seguí.
-… Todo iba bien, como en cualquier viaje: algunos dormían, otros iban leyendo como vos, y me acuerdo de una pareja que se iba besando en el último asiento, lo de siempre… Pero cuando casi llegábamos al río Colastiné, el colectivo empezó a irse de una a otra banquina, descontrolado… Vos gritaste, asustada, y yo me levanté de mi asiento para pedirte que te calmaras, que posiblemente el chofer hubiera esquivado un perro o algo y que ya iba a pasar…
-Me agarraste de los hombros y me dijiste “Ya pasa, flaca; tranquilizate”…
-Sí, sí… Pero…
-… Y después hubo un golpe seco y un estruendo descomunal…
-Y todo se llenó de agua, sí…
-Ahí me desperté yo.
-¡Yo también!...
-¡Qué raro, no!... Soñar lo mismo, y al mismo tiempo… ¿Seguro que no te lo contó nadie?...
-¡No!... ¡Qué loco!, ¿no te parece?
-Sí… La verdad que sí –dijo ella y le volvió a iluminar la cara su sonrisa pícara-. Y ya que estamos unidos por un sueño en común, ¿qué te parece si nos vamos a caminar por ahí, para ver si otras cosas en común nos acercan un poco más y no vamos a trabajar?…
Él no lo podía creer.
-Vamos –dijo. Y se olvidó de su timidez para tomarla de la mano.
Por supuesto, no fueron a su trabajo ese día.

En ese momento alguien levanta el diario olvidado sobre la mesa de un bar y se pone a leer la página de policiales: “Anoche hubo un accidente fatal sobre el puente del río Colastiné… Están averiguando la procedencia de un ómnibus rojo que cayó a las aguas. Se han rescatado algunos cadáveres que aparecieron cerca del siniestro. No hay sobrevivientes hasta el momento.”, dice la noticia.
En ese momento un empleado de la morgue tapa con una sábana los cuerpos de dos jóvenes, una mujer y un varón, que parecen estar mirándose con los ojos muy abiertos desde una camilla a la otra. “Creí que se sonreían”, diría después ese hombre.
Por supuesto, ellos no volvieron nunca a su trabajo.

Texto agregado el 11-12-2006, y leído por 261 visitantes. (17 votos)


Lectores Opinan
2008-07-12 21:32:22 Llegué aquí recomendada por una cuentera y tendré que darle las gracias. Me encantó el cuento, eh? Es una especie de versión actualizada de aquellas leyendas de Bécquer. Felicidades! moebiux
2007-10-04 17:49:49 Excelente!! Mi intuición me dice cuándo en una historia necesito priorizar los diálogos y eliminar los adornos y figuras literarias en función de una estructura perfectamente calculada, por eso coincido exactamente con la manera en que relataste este cuento. Me encantó. andrula
2007-08-24 22:27:19 .....cuando me vaya me gustaría irme como ella: ....Me agarraste de los hombros y me dijiste “Ya pasa, flaca; tranquilizate”… Un abrazo! montevideana< /a>
2007-07-07 19:49:22 buen cuento*****... chepe08
2007-04-16 01:43:40 Bueno ¿qué es la vida si no un pedazo de sueño o, si querés, que es el sueño si no un pedazo de vida? Pero además, encierra misterios y esos son, precisamente, los que hacen cada sueño o cada vida diferentes. Cuando los caminos de dos seres se han de cruzar lo han de hacer así sea aún durante el sueño.... Estrellas, como siempre, amigo... tobegio
2007-04-05 04:09:29 Muy buen cuento. gringuis_
2007-03-02 00:22:18 Impresionante. Como dicen por ahí, leerte es casi un vicio. Hace un tiempo que no te visito (imperdonable!) y deberé ponerme al día. Con sumo placer lo haré. mariaclaudin a
2007-01-09 15:57:11 Una genialidad como todo lo tuyo. Rescato la perla que prepara el camino, que predispone al lector para el justo remate: "...ante la indiferencia del mozo que ni siquiera los miró, terminaron por no tomar nada." ergo, (5*) ergozsoft
2006-12-26 17:26:35 Pues, muy bien contado, una cotidianidad irreal con claras intenciones de estilo. Ysobelt
2006-12-21 21:41:54 Como siempre, me quedo embobada leyéndote. Como siempre, me sorprendes. Como siempre pienso... es un maestro y escribe genial. Como siempre, vayan mis ***** para tí. Y como siempre te envío un beso dulce. Eulba
2006-12-19 00:33:56 Este cuento no acaba así, creo que te había leído "el encuentro", o algo así, no "el sueño, (ya me dirás...). Sin embargo no estaba redondo el final. Ahora ¡¡¡¡¡¡SIIIIIII!! Éste está ya está dentro de la Antología de relatos del GRAN VAERJUMA. Y es que "la muerte es el sueño de los vivos". UN BESAZO, CAMPEÓN. maravillas
2006-12-19 00:16:00 El Colastiné destina con frecuencia estos prodigios. Al margen, mientras escuchaba su relato, se me venía entre los ojos la noticia del diario informando sobre dos cadáveres que no habían sido recuperados del río. Tal vez por eso, la morgue no me gustó tanto. Los veo rondando, a merced de algún escritor melancomaniático, las madrugadas de Paraná. Otra vez, a su salud. ovich
2006-12-18 08:06:55 Si Edu hubiera hecho algún comentario, me sentiría sesgada a comentarte con la misma altura que tu primo, pero la cosa es que la mayoría de las veces tenemos opiniones diametralmente opuestas con respecto a los textos, por eso no puedo dejar de agradecer que Edu se haya guardado su comentario para obligarme - indirectamente - a decir algo inteligente sobre este cuento. Mis respetos (es lo primero que se me viene a la mente) Encontrar buenas narraciones aquí no es sencillo, mucho menos la magnífica creación de personajes que has hecho y la excelente descripción del escenario y las acciones. Final inesperado (eso , de alguna manera lo hace comercial, pero no por eso pierde calidad) Qué puedo decirte, soy solo una analfabeta funcional que lee y siente... 5* JuanadeNadie< /a>
2006-12-16 10:51:04 si el colectivo hubiese sido azulon... elhombreazu lon
2006-12-11 23:12:29 ...(suspiro), muy bueno. Un encuentro.***** lesu
2006-12-11 23:06:19 ***** jef
2006-12-11 19:36:38 ***** como siempre! mariposasi wapil
2006-12-11 16:58:02 Brillante texto. Me dejaste pensando. Muy buena la historia. Especialmente me gusta ese final: "por supuesto, ellos no volvieron nunca a su trabajo". Felicidades y 5 estrellas. jau
2006-12-11 15:11:15 Porque tendrás esa capacidad para emocionarme? Te admiro. Espectacular. magarosa
 
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