"Amor mio,
Rey de mi vida,
cuántas veces te soñé
en mis noches vacias.
Cuántas veces te busqué
cuando el dolor me vencía
y creía que moría
mientras mi alma se hundía
en un mar de sueños rotos ...
... perdida en la agonía
de no poder ver tus ojos ...
... aún sabiendo que existias.
Amor mio,
no imaginas cuánto frío
en el sombrío rincón de tu ausencia
buscando a tientas tu esencia,
soñando tu piel de lino,
suplicando tu presencia.
Siempre supe que vendrías
y llenarías mi alma
con tu calma.
Te regalo mis ojos, mi sangre
mis noches y mis dias.
Y te doy las gracias, vida mia,
porque ya no tengo miedo ...
... ni de lo que soy,
ni de lo que siento,
ni del calor de tus manos
ni del sabor de tu cuerpo ...
... de si te pierdo.
La luna me dió tu amor
y el dolor se fué con el viento"
Me haces inménsamente feliz. Te quiero.
|