La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / Claraluz / Algo más que moverse.

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo  Añadir en Facebook [C:258392]


Corría el año 1.920 cuando el tranvía se ponía en marcha por vez primera en mi ciudad. Las autoridades inauguraban el viaje mientras el obispo lo rociaba todo con agua bendita. Mi abuelo era el maquinista, cuidaba con mimo y esmero cada detalle y hacía tiempo que esperaba ese momento.
Yo no perdía detalle, nacía en mí una nueva ilusión. Muchos curiosos se acercaban a las calles bellamente engalanadas. Algunos niños jugaban alrededor de los raíles, saltando de un lado a otro, mientras los policías inquietos velaban por la seguridad.
Partimos con el nacimiento de los primeros rayos del sol. El tranvía iba lleno, las autoridades en primera fila, les seguían una pareja de enamorados que celebraban de esa manera su primer aniversario de boda. Una hermosa señora vestida de blanco sonreía acompañada de su hija pequeña. Compartían conversación con un joven que viajaba con un gran saco a modo de maleta, les decía que buscaba un futuro mejor. En los asientos traseros un grupo de amigos, cuatro jóvenes vestidos de traje con corbata y zapatos recién betunados, no tardaron en entablar conversación con dos chicas que ocupaban los asientos de al lado. Las risas se multiplicaban, las expectativas de todos iban en aumento. Un señor alto, con bigote y sombrero portaba un maletín, estaba en la ciudad por negocios y subió al tranvía por inercia, desconocía su inauguración pero no paró de hablar de lo maravilloso que le estaba resultando el viaje.
Un fotógrafo, empleado del periódico de mayor tirada del país, era el encargado de testimoniar el acto.
El sol no dejó de acompañarnos, produciendo esos curiosos destellos multicolores en los cristales. Subimos hasta lo alto de una colina donde el terreno se dividía en parcelas que cada propietario cuidaba con esmero. Los vecinos de aquel pequeño pueblo salieron a saludarnos. Mi abuelo hizo sonar la bocina arrancando la sonrisa de todos ellos y las nuestras, que correspondíamos de igual al saludo.
Mis ojos se mantenían muy despiertos, le hacía muchas preguntas al abuelo, me gustaba cómo manejaba aquella maquinaria y la manera en que me susurraba sus detalles y secretos.
Al pasar por un descampado lleno de árboles, la velocidad y altura hacía que las copas de los mismos parecieran coles verdes. También pasamos frente al mar con una vista era espectacular. Fue entonces cuando mi abuelo le pidió al fotógrafo que nos retratara. Un misterioso barco encallado sobre la arena y unas rocas eran el escenario de fondo, junto a un precioso acantilado. Cuando el abuelo quiso pagarle, el fotógrafo le dijo que lo tomase como un regalo personal.
Al regresar a la capital la banda de la ciudad nos estaba esperando a ritmo de fanfarrias. Los pasajeros se unieron al resto de ciudadanos y siguieron con júbilo la fiesta, el ambiente embriagador contagiaba el entusiasmo.
Aquel día yo todavía no era consciente de que hay regalos que no tienen precio, y aquella foto con mi abuelo era un claro ejemplo. Hoy, que los trenes se mueven por inercia a ritmo de rutina y estrés, la observo enmarcada en la mesa de mi despacho. Entonces en medio de mi quehacer diario entre números, objetivos y ventas, vuelvo a recordar aquel día. Se me escapa un suspiro junto a una sonrisa y es que hubo una época en la que viajar era algo más que moverse de un lugar a otro.


/*/*/ \*\*\
Dedicado a Leante, un buen cuentero y amigo. Gracias por regalarme aquellas fotografías antiguas y dejarme tomar prestada una de tus frases.

Texto agregado el 17-12-2006, y leído por 136 visitantes. (21 votos)


Lectores Opinan
2007-01-07 13:28:43 Yo sigo disfrutando aun de los viajes en tren amiga. Siempre logras hacerme evocar algun momento pasado de mi vida. Debemos disfrutar de las pequeños momentos. Lindo cuento. Deberias haber nacido por esas epocas. Pudiste haber visto imagenes reales. Nos hubieras regalado hermosas palabras. mundoaparte
2007-01-07 09:52:16 Bonito cuento en el que retratas un tiempo, un lugar...y siempre con descripciones maravillosas. Destaco la última frase: y es que hubo una época en la que viajar era algo más que moverse de un lugar a otro. Recorrido ***** Un saludo de SOL-O-LUNA
2006-12-29 05:14:41 Viajar...adonde sea, es algo lleno de magia. Hermosos recuerdos, hermoso viaje. Un beso... NANAI
2006-12-28 08:37:03 ¿ Homenaje o monumento? elcocodrilotaimado
2006-12-27 11:45:29 Me encantó este viaje, placentero y aromonioso, con traqueteo, bullicio y sol. Un abrazo y estrellas... neus_de_juan< /a>
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]