QUÉ MISTERIO ...
Qué misterio nos lleva a buscarlo,
vehementes, constantes,
por cielo y por tierra,
debajo del agua,
adentro del cuerpo,
detrás del ocaso
dentro de las piedras ...
Cuando llega ...
con los brazos llegamos al cielo
y hundimos las manos
en nubes y estrellas.
Pero un día,
una estaca se clava en el pecho,
cataratas de angustias y penas
se van por los ojos,
y el ardor se transforma en cenizas ...
Mas la vida recobra sus fuerzas,
reviven las llamas
y el ciclo comienza ...
Qué misterio nos lleva a buscarlo ...
Vehementes ... Constantes ... |