Cada vez se ven más lunas rotas,
y pisadas de desierto idiotas.
Quiero ver paisajes quietos, sin arena,
Sin los granos secos que inundan tu pena.
Esa humedad del alma aquella
que cambiaba algunos versos por estrellas,
que cantó gritando el color amarillo,
azules y rojos blanden su estribillo.
Esa humedad que una vez quiso mojarme,
que hoy canta sola, camina sola y sin mirarme.
Aquel vientre sobre el que puse mi mano,
rubores de patria, planos celestes, nunca en vano.
Ahora quiero hacer del cielo sombras
para que aquí brillen más las honras,
porque parece que ahora todo brilla
y es que no es el oro el que nos da la vida.
¿Querrán silenciarme algunos ahora?
los que nunca escuchan en la patria boba,
otros que buscan más brillo al oro,
y sin escuchar los gritos de socorro.
Querida patria yo si quiero mojarme,
que no cantes sola, camines sola y sin mirarme.
Aquel vientre sobre el que puse mi mano,
rubores de patria, planos celestes, nunca en vano.
Esa humedad que una vez quiso mojarme,
que hoy canta sola, camina sola y sin mirarme.
Aquel vientre sobre el que puse mi mano,
rubores de patria, planos celestes, nunca en vano. |