Para tu presencia ausente:
mil palabras de vida y muerte,
un centenar de estrellas tocándote,
una decena de sedas coloridas añorándote
y yo junto a ti,viajando por tu alma
para ser ese uno infinito que alguna vez soñé,
que alguna vez fui...
Texto agregado el 27-12-2006, y leído por 92
visitantes. (12 votos)