¿Por qué crees que la siembra
surca mi rostro
con trigales desde mispestañas?
¿Acaso la lluvia
que enjuga los algodones blanqueados
no te gritan en los ojos
que mis pupilas están ciegas?
¿Es tal vez la voz pastosa
de la tierra enarbolada
la que vuelve inaudible
la agonía de mi suspiro?
¿O será que solo
la cintura de mis ilusiones
talla memorias en tu recuerdo? |