En el prado verde y llano,
te ataré a la enredadera,
detendré tu suave mano,
blandiendo tu cabellera...
Cantando el viento profano
En un suspiro que quema,
rubies labios hermanos,
aceptaran mi condena..
Navegaré en lo mundano
de tu humedad marinera,
tocaré el cielo a tu lado..
Y lo haremos un poema..
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