Nací al borde,
al canto,
junto a las escamas
de una bulliciosa serpiente,
arteria de plata,
manto de asfalto,
línea sutil,
nítida frontera
entre el sur y el norte,
entre el pobre y el rico,
entre el humillado
y el de siempre;
y a mí me tocó,
sin duda,
la peor parte.
De mi niñez río bravo,
de mi adolescencia reflejo de oro,
fatamorgana ,
ilusa ilusión,
del burgués engreído,
encerrado, prisionero
en su mundo de cine.
Y hoy en día,
valle de polvo,
mera mentira,
donde despacio se hunde
tibio, de tanto olvido
el remordimiento.
Nací en un costado,
cerca del mar,
a la sombra clara
de la Diagonal,
quimera de luz,
sueño inaccesible
de mi ciudad condal.
Churruka, 06.08.2006 |