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Inicio / Cuenteros Locales / el_inefable_jota / Retales de un Amor Obsesivo

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Hoy la he visto por primera vez en un pub llamado B. G. Se ha acercado y he podido contemplar de cerca su infinita belleza. Sin duda alguna siente algo por mí. Su gesto ha sido evidente. Ha derramado sobre mi camisa una cerveza y se ha disculpado muy amorosamente. Creo que estoy enamorado de ella.

Espero con impaciencia la ocasión de volver a verla. La noche tarda en llegar pero estoy seguro que ella regresará al bar donde nos encontramos por primera vez. Fundamento este sentimiento en la forma que tuvo de derramar la cerveza y en segundo lugar, en que ella es la camarera del B. G.

Le he escrito una poesía en una servilleta de papel. Creo que se ha emocionado. Se la veía muy alegre y reía a carcajadas. Mi alma se llena de dicha al verla tan feliz y al conocer por fin su nombre: A.

Cada vez que la veo me siento tan insignificante. Aunque eso también me ocurrió ayer y no la vi.

Idea del primer cuento para A.: Un muchacho escribe cuentos a una camarera pero ésta le rechaza. Triste y desesperado, se encierra a componer miles de relatos. La muerte viene a buscarle y se entretiene leyendo los cuentos del escritor. Pierde el autobús y enfadada, obliga al muchacho a llevarla a caballito de lugar en lugar. Finalmente el pobre chico muere reventado y al subir al cielo Dios inventa el ajedrez y le condena a saltar peones por toda la eternidad.

Hoy he tenido un sueño. Los hunos vienen a buscarme a casa para que los sume y realice con ellos otras operaciones. Al no poder integrarlos me tiran a un río lleno de pirañas, tiburones y cocodrilos, donde muero ahogado.

Noche tras noche voy a B. G. Junto a A. está N. hablando con E. que parece muy enfadado con J. Tanto A. como N., E. y J. trabajan en B. G. Si N=3 y E=J2+2L (donde L es el producto de la longitud de la barra por el número de pie que calza A.), ¿cuanto vale A.? Estoy tan confuso...

Idea del segundo cuento para A.: Un oso panda se despierta convertido en balalaica. A pesar de que su cuerpo es ahora un instrumento de cuerda, su alma continúa siendo la de un plantígrado, por lo que no sabe interpretar ninguna canción. Amargado por tan terrible sino, se suicida cortándose las cuerdas.

A. se ha confesado católica. Yo, sin embargo, soy incapaz de creer en Dios, y aún menos en Jesucristo. Quizá es porque a mi hermano pequeño le cayó encima un crucifijo de madera y le abrió la cabeza. Debido al golpe pasó dos meses creyendo ser un salmón y no hacia más que dar saltos en la bañera intentando remontar la ducha. ¿Cómo puedo creer en algo cuya percepción está más allá de mis sentidos? Si Dios me enviara una pequeña señal, por ejemplo un cheque en blanco, quizá hallaría la fe necesaria.

He hablado con A. y le he declarado por fin mi amor. Ante mi sorpresa, el único sentimiento hacía mí que ella ha reconocido son unas inexplicables arcadas.

He intentado suicidarme. He metido la cabeza dentro del horno y he olvidado que estaba cocinando un pollo. Me he quemado las cejas y las pestañas, además de embadurnarme la cara de grasa. Quizá sea hora de olvidarme de ella.

Como no consigo borrar su recuerdo, en lugar de olvidarme de ella me olvidaré de las ideas paralelistas de Fechner.

P. me ha comentado que la muerte me obsesiona. Yo he intentado desmentir esa idea. Su argumento se basa en que en tres de mis últimos cinco relatos muere el protagonista, en otro mueren todos y en el último muere la muerte y un cantante de pop estonio que no sé por qué puñetas aparece en la página quince.

Hoy he tenido una extraña sensación. Mientras comía arenque me pareció que éste silbaba una canción. ¿Estaré perdiendo el juicio? ¿Y la memoria? No logro recordar el estribillo.

Ayer fui al bar y no la encontré. Me dijeron que había conocido a un mimo y se había escapado con él. ¿Era un mimo o un memo? ¡Dios mío, mi memoria es horrible! Y sigo sin acordarme de la melodía que tarareaba el arenque...

He decidido finalizar con mi diario. Desde que ella se fue mi vida no tiene sentido. Estoy tan triste que Schopenhauer me parece un bufón. He abierto un negocio de redacción de necrológicas, asunto para el que me siento más motivado. Por cierto, he recordado la cancioncilla que silbaba el arenque. Era aquella que decía: mira siempre el lado positivo de la vida. Sin duda me dieron gato por liebre en aquel restaurante, sólo un besugo tararearía cancioncillas como esa.

Texto agregado el 08-01-2007, y leído por 173 visitantes. (7 votos)


Lectores Opinan
2008-04-06 03:44:13 Divertido, aunque deberias de darle credito a Woody Allen cafe_de_nadi e
2007-08-03 21:36:25 ¡Brutal! Rauzan
2007-08-03 04:11:35 Ah! nuevamente sorprendido! vientos y gracias por compartir... sensei_koala< /a>
2007-07-29 23:30:46 Un humor satiro, hilarante, sinceramente me rei a carcajadas. Hay que tomarselo a guasa la cosa, la vida, y mas cuando JA + JC + JD dicen que se declararon a cierta persona a la misma hora, en el mismo momento. Miles de estrellas***** Nekane_25
2007-06-14 12:32:06 Me encantó tu cuento obsesivo. Sin duda lunático, paranoico, retorcido, en cada renglón se siente la locura atrapada en una camisa de fuerza. El enfermizo "amor" vivido a través de un ser enfermo. Fantástico. Sinceras felicitaciones. Hanneke
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