Este poema lo escribí hace menos de un año. Dedicado a una mujer que se perdió entre el humo, mientras yo, como un imbécil, sólo contemplaba la vela al consumirse.
Abril 2006.
Encerrados, abrazados por la miel
no bebo ni la gota mas dulce,
porque quien me acompaña aun no bebe
y su sed me ahoga en lo profundo.
Encerrados, mientras yo beso su piel
mis brazos aguantan el derrumbe,
porque quien me besa ya me roba
y lo que se lleva con gusto le compartiré.
Y aunque, encerrados, como una sola fe
no compartimos el mismo templo,
Su sed ya se hace mi sed y pronto beberemos
porque su aroma ya es nube
y la lluvia pronto escucharemos
Juntos, encerrados y juntos. |