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Inicio / Cuenteros Locales / Claraluz / Cuenta una leyenda...

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No podía imaginar lo que iba a vivir a raíz de aquella atípica tarde de verano en la que no paraba de llover. En medio de la tranquilidad y teniendo como única compañía una revista, centré mi atención en la sección de viajes.
Pasaba las páginas por inercia hasta que paré en la sección dedicada a las Islas Galápagos (Ecuador). Tenía dinero ahorrado y Ecuador siempre me había parecido un lugar misterioso y fascinante.
Rápidamente recabé información sobre sus islas, llamó mi atención una de ellas, de nombre Floreana. Organizar los horarios y el recorrido fue cosa de la agencia, lo demás lo preparó yo sóla. Al largo viaje en avión le siguió una extensa ruta en carretera y dos embarcaciones. La primera barca me llevó a una isla vecina donde unos nativos aguardaban mi llegada, conocedores del lugar me brindaron su hospitalidad y a buen recaudo puse todos sus consejos sobre mi nuevo destino.
Esta aventura no empezaba con buen pie, la isla era poco transitable, su única construcción una cabaña de madera. Lo mejor fue descubrir que a pesar de su frágil aspecto gozaba de una sólida estructura y firmeza.
De noche estaría sola pero durante el día tendría la visita de los turistas que se acercaban a la isla llevados por su instinto de curiosidad. A los pocos días entablé amistad con los barqueros, dos jóvenes hermanos llamados Blanca y Edgar.
Se cumplía mi undécima noche en Floreana cuando escuché un extraño ruido que provenía del exterior. La sensación que llenaba mi cuerpo era de miedo, sentía que no estaba sola en aquel lugar.
El cansancio venció al miedo y llegó pronto la mañana. Fue entonces cuando le conté a Blanca lo sucedido. Su semblante cambió por completo, cosa que especialmente no me hizo sentir mejor. Ella se dio cuenta que me estaba preocupando de sobremanera y pidiéndome tranquilidad me citó a la hora de la cena, su hermano y ella dormirían en mi cabaña.
Mientras Edgar encendía el fuego, Blanca me relató una antigua leyenda en torno a Floreana. Contaba que muchos años atrás un matrimonio y sus dos hijos se desplazaron a la isla huyendo del estrés cotidiano y buscando mejor clima para la precaria salud de la matriarca, resentida en aquellos tiempos. La leyenda nos dice que todos encontraron felicidad en la isla. Todos menos el hijo menor, oriundo del lugar, que no soportaba la idea de vivir toda su vida en aquel minúsculo lugar, teniendo como únicos compañeros a su propia familia. Sus padres le contaban sobre el exterior y él iba creando sus propios sueños.
Cuentan que la primera en fallecer fue la madre, siguiéndole el padre y el mayor de sus hijos. Pero nunca encontraron los cadáveres, desaparecieron sin más, de forma misteriosa. Entonces el carácter del hijo empeoró volviéndose cada vez más agresivo y huraño. Dicen que fue el mismo quien sesgó la vida de su familia, pero nunca más se supo de él.
Una tormenta nos sorprendió y decidimos refugiarnos en el interior de la cabaña y encender allí el fuego. No fue tarea fácil dormirme después de la historia que me acababan de relatar, pero finalmente lo conseguí…. Hasta que un grito seco nos despertó a todos. Blanca siguió en la cama pero Edgar y yo salimos afuera, cada uno llevaba una linterna en la mano.
Divisamos una silueta bajo un árbol, un hombre semidesnudo y de mediana edad, su aspecto estaba descuidado. Y allí, enfrente nuestro con porte desafiante nos miraba, pero sus ojos reflejaban miedo. Observé cómo sus propias lágrimas se confundían con las gotas de lluvia, quise dar un paso adelante y entonces él se dio medio vuelta y se fue, sin más. En la espalda tenía un bulto del tamaño de una muñeca.
Cuando Edgar entró en la cabaña todavía aturdido, desperezó a su hermana para contarle lo sucedido. Decidí adelantar mi vuelta y al día siguiente recogí mis cosas.
Prometimos guardar el secreto y aunque yo estaba convencida que aquel chico tenía que ver con la leyenda de Floreana, guardé mi promesa de no contar nada a nadie.
Bueno...... a casi nadie, porque……….. ¿Ustedes saben guardar un secreto, verdad?

THE END.

Texto agregado el 12-01-2007, y leído por 77 visitantes. (8 votos)


Lectores Opinan
2007-02-19 23:06:43 Muy interesante, inteligentísimo, me atrapaste hasta el final. datadeus
2007-01-24 10:38:39 muy buena historia y bien narrada5***** alejandroc asals
2007-01-22 00:46:07 muy buen narrada, atrae sobremanera***** india
2007-01-15 20:03:03 Buen relato y redacción. Tengo la sensación de habertelo leído ¿Es posible? ***** Un saludo de SOL-O-LUNA
2007-01-15 00:40:57 Se ve la casa de madera y la pequeña isla. Todo es congruente, hasta la aparición de tu secreto. Se desliza uno suavemente por tus letras hasta que llega la sorpresa final. Me encantó***** graju
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